El Pleno del Congreso decidió no admitir a debate la moción de censura presentada contra el segundo vicepresidente del Parlamento, Waldemar Cerrón, tras su decisión de invitar al abogado Raúl Noblecilla a participar en la sesión de la Comisión Permanente del pasado 20 de junio. La medida fue impulsada por la bancada de Renovación Popular, que argumentó que Noblecilla no contaba con habilitación vigente del Colegio de Abogados de Lima (CAL) para ejercer la defensa legal de la excongresista Betssy Chávez.
Según el documento de censura, Cerrón habría faltado a su deber de garantizar la imparcialidad y el respeto institucional durante una sesión clave, en la que se debatía la inhabilitación de Chávez. No obstante, el intento de remoción fue desestimado por mayoría: 66 congresistas votaron en contra, 17 a favor y 2 se abstuvieron, por lo que la moción fue archivada.
Entre los parlamentarios que respaldaron la moción se encuentran José Cueto, Gladys Echaíz, Jorge Montoya, Alejandro Muñante, Patricia Chirinos, Norma Yarrow y Kira Alcarraz, entre otros. Esta última denunció que Noblecilla no solo asistió sin contar con habilitación profesional, sino que además habría usado su presencia para promover su precandidatura presidencial.
“No podemos permitir que venga una persona no habilitada a hacer un discurso político. Los insultos que hemos recibido como institución no se pueden permitir”, declaró la congresista Yarrow, al señalar que la intervención de Noblecilla fue inapropiada para un espacio que exige neutralidad.
En esa misma línea, Patricia Juárez se quejó ante el presidente del Congreso por no retirar al abogado del hemiciclo, pese a las advertencias. “Inaceptable. Usted, presidente, ha permitido que este señor nos insulte de una manera inaceptable”, reclamó.
La votación en el Pleno se realizó alrededor de las 7:00 p.m. El resultado final desestimó la moción: 66 votos en contra, 17 a favor y dos abstenciones. Entre quienes respaldaron el pedido de censura se encontraban también Esdras Medina, Javier Padilla, Diego Bazán y otros legisladores de la línea conservadora.
La defensa de Cerrón fue implícita, ya que desde la Mesa Directiva no se pronunciaron oficialmente sobre el incidente, limitándose a acatar el resultado de la votación.




