El alcalde del Centro Poblado de Llicua, Joel Luna Carhuapoma, denunció públicamente que la obra en la quebrada Angorragra representa un “peligro inminente” para al menos 200 familias del área urbana de Llicua Baja, debido a que no ha sido entregada oficialmente y se encuentra paralizada en plena temporada de lluvias.
Según declaró a medios locales, la empresa contratista ya habría cobrado más del 95 % del presupuesto total (S/39 millones de S/41 millones), mientras el gerente regional de Infraestructura, Daniel Mallqui, afirma que solo se ha ejecutado un 60 a 65 % de la obra. “Se contradice. Reconoce que faltan trabajos y aún así dicen que todo está dentro de lo normal”, manifestó el alcalde.
Luna acusó al Gobierno Regional de incumplir compromisos asumidos desde 2023, relacionados con el mejoramiento de la carretera y la construcción de un reservorio en Llicua Alta, acuerdos que —según dijo— se han quedado solo en promesas. “La población ya está cansada de que los paseen”, aseguró.
Gerente acusado de condicionar avances
El alcalde del Centro Poblado de Llicua, Joel Luna Carhuapoma, arremetió contra el gerente regional de Infraestructura, Daniel Mallqui, a quien acusó de “no hablar con sinceridad” respecto al avance de los trabajos en la quebrada Angorragra.
Afirmó que el gerente Mallqui habría condicionado el avance de los trabajos a que los pobladores “se retracten” de sus denuncias públicas. “Eso se siente como una amenaza encubierta. No buscan soluciones, solo silencio”, expresó.
Según explicó, en una reciente reunión realizada en la Municipalidad de Amarilis, en la que participaron asesores legales del Gobierno Regional, Fiscalía de Prevención del Delito, Fiscalía de Medio Ambiente, Defensa Civil y ALA, se dejó entrever que el Ejecutivo regional no estaría dispuesto a “ceder” ante la presión social. Para el alcalde, esta postura pone en segundo plano la seguridad de la ciudadanía. “Acá no se trata de ceder, se trata de proteger vidas”, sentenció.
Luna sostuvo que, mientras no se entregue oficialmente la obra, no se pueden ingresar maquinarias ni realizar tareas de prevención, situación que agrava el riesgo para las familias. “Se avecinan lluvias fuertes y nos dicen que paralizarán todo hasta abril. Eso es inaceptable”, remarcó.
Fiscalía y ALA detectan deficiencias técnicas
Durante la mencionada reunión multisectorial, se evidenciaron serias observaciones técnicas a la ejecución de la obra en Angorragra. El alcalde relató que representantes del ALA alertaron que la autorización hídrica de la obra estaba observada, mientras la Fiscalía de Medio Ambiente cuestionó el uso de depósitos temporales para almacenar material excedente, lo cual no estaría dentro del marco técnico aprobado.
“De los 17 mil metros cúbicos removidos, muchos están mal ubicados, y la propia Fiscalía dijo que no es la forma adecuada de trabajar”, aseguró Luna. Añadió que estas deficiencias deberían ser asumidas por el Gobierno Regional como entidad ejecutora, ya que —según manifestó— la empresa no ha cumplido con estándares mínimos de seguridad ni ambientales.
Pese a ello, el gerente Mallqui habría declarado que “no se puede avanzar mientras existan presiones”, lo que el alcalde interpreta como una evasión de responsabilidad institucional. “¿Van a esperar a que haya una tragedia?”, cuestionó.
El llamado: actuar ya, antes de que sea tarde
Luna insistió en que no se trata de un tema técnico ni presupuestal, sino de sentido de urgencia ante un escenario previsible. “Hay informes técnicos, hay sobrevuelo con drones, hay advertencias. ¿Qué más esperan?”, expresó.
El alcalde subrayó que su único interés es evitar una catástrofe, por lo que exigió que el Gobierno Regional busque soluciones inmediatas, ya sea con un nuevo equipo técnico, intervención directa u otra salida operativa. Si bien evitó pedir la salida del gerente regional de Infraestructura, sí sugirió que se evalúe su permanencia. “Si no puede resolver este problema, que dé un paso al costado”, dijo.
Finalmente, remarcó que la prioridad debe ser la vida humana, por encima de cualquier proceso administrativo. “Si no actúan hoy, mañana puede ser tarde”, concluyó.




