Intoxicación escolar: Wasi Mikuna niega vínculo y pide investigar kiosco sin control sanitario

La directora ejecutiva del Programa Nacional de Alimentación Escolar Wasi Mikuna, Scarlet Esmeralda Díaz Cáceres, aseguró que los alimentos entregados por su institución no causaron la presunta intoxicación de 16 estudiantes de la I.E. Javier Pulgar Vidal, ubicada en el centro poblado La Esperanza, distrito de Amarilis, el pasado 11 de noviembre.


Según Díaz, los análisis epidemiológicos y pruebas de laboratorio realizadas a los productos distribuidos por el programa estatal confirmaron que estos estaban en óptimas condiciones para el consumo humano. “Los resultados son claros. Los productos que salieron de Wasi Mikuna no tienen relación con el hecho denunciado”, afirmó.


La funcionaria reiteró que el programa actuó con inmediatez, activando protocolos internos, enviando supervisores al lugar, y facilitando información a las autoridades sanitarias. “Nos preocupan los niños. La salud de ellos está por encima de cualquier cuestionamiento institucional”, añadió.
Durante la reunión sostenida con representantes de Digesa, Contraloría, Fiscalía y el Gobierno Regional, se expuso que dentro del colegio operaba un kiosco escolar que expendía alimentos sin registro sanitario, según lo manifestado por la directora del programa.


Díaz Cáceres evitó adelantar conclusiones, pero remarcó que esa información debe ser tomada en cuenta por las instancias responsables. “No nos corresponde señalar culpables, pero sí levantar alertas cuando se compromete la salud pública”, expresó.
Además, hizo un llamado urgente al sector Educación para que se adopten medidas inmediatas de fiscalización, con el objetivo de prevenir casos similares. “Los kioscos escolares deben contar con controles sanitarios estrictos. No podemos permitir que alimentos sin supervisión lleguen a los niños”, afirmó.


La funcionaria anunció que los resultados técnicos y sanitarios serán remitidos a la Fiscalía de Prevención del Delito, para que se investigue si hubo difusión de información falsa o malintencionada que haya comprometido la imagen del programa. “Vamos a defender institucionalmente lo que se ha construido con esfuerzo y rigurosidad técnica”, dijo.
Desde Wasi Mikuna se insistió en que el objetivo central del programa es garantizar una alimentación segura, oportuna y saludable para niñas y niños del país, y que cualquier ataque infundado a esa cadena de confianza será enfrentado legalmente si corresponde.


A través de un mensaje dirigido a madres y padres de familia, Díaz Cáceres pidió mantener la confianza en el programa, al asegurar que se realiza control diario en cada etapa de la distribución, con participación de supervisores, comités escolares, docentes y padres.


“La preocupación no es por el programa, es por nuestros niños. La supervisión no se detiene. Estamos en vigilancia permanente”, indicó.
Si bien evitó responsabilizar directamente al kiosco de la institución, subrayó que el caso evidenció una debilidad en el control de expendio de alimentos dentro de escuelas públicas, por lo que instó a que se reformulen los protocolos actuales del sistema educativo.