Con apenas 55% de ejecución presupuestal y a semanas de cerrar el año fiscal, el gobernador regional de Huánuco, Antonio Pulgar, no asistió a la sesión ordinaria convocada por el Consejo Regional para sustentar el preocupante atraso en proyectos de inversión pública. Según el consejero Dante Tarazona, esta ausencia refleja un “desprecio institucional” hacia los órganos de control y una falta de respeto al pueblo huanuqueño.
En su lugar, acudieron algunos funcionarios, entre ellos el gerente general, el gerente de infraestructura, y los responsables de planeamiento y administración. Para el Consejo, esta delegación fue “insuficiente”, considerando la gravedad del tema y la urgencia por explicar por qué Huánuco se mantiene en los últimos lugares de ejecución a nivel nacional.
Tarazona cuestionó que el gobernador sí asista “cuando le conviene”, como en sesiones para autorizar viajes, pero no cuando se trata de responder por la baja ejecución de recursos públicos. “Si hubiera sido otro viaje al extranjero, seguro venía de inmediato”, ironizó el consejero.
“El Consejo también ha sido mediocre”
El consejero regional expresó una dura autocrítica institucional, calificando al actual Consejo Regional como “un órgano débil y mediocre”, que no ha sabido ejercer su función fiscalizadora con la firmeza que demanda la ciudadanía. Aun así, sostuvo que el Ejecutivo regional liderado por Antonio Pulgar “ha cruzado los límites del desgobierno”.
Según sus declaraciones, la ejecución presupuestal en la región alcanza apenas un 55% en inversión pública, pese a que otras regiones, con el mismo marco legal y restricciones, ya superan el 85% o incluso el 90%. “Aquí no hay resultados ni capacidad técnica, solo excusas”, denunció.
Para Tarazona, esta situación pone en riesgo la culminación de obras clave, devengos presupuestales retrasados y la postergación de servicios vitales para la población. “Lo que no se ejecuta este año, no regresa. Y el pueblo es el que pierde”, afirmó.
Caso de las ambulancias
Uno de los puntos más sensibles abordados por el consejero fue el reiterado incumplimiento en la entrega de ambulancias. Según indicó, desde 2023 el gobernador Pulgar viene prometiendo la dotación de 35 unidades, pero hasta la fecha no ha llegado ninguna a las provincias, ni siquiera a las más alejadas como Puerto Inca.
“Hoy nos dicen que llegarán en 2026. A ese paso, no llegará ni una ambulancia de juguete”, ironizó Tarazona. La falta de implementación de este compromiso es —según afirmó— un ejemplo claro de la inoperancia y el manejo irresponsable de los recursos.
En ese contexto, solicitó públicamente la renuncia del gerente general del Gobierno Regional, responsabilizándolo por los pobres resultados administrativos. “No hay autocrítica ni capacidad de gestión. Si no puede, que se retire. Y con él, todo el equipo”, sentenció.
Gobiernan con troles y propaganda
Durante su intervención, el consejero denunció que la imagen institucional del Gobierno Regional de Huánuco “se sostiene solo gracias a una maquinaria de propaganda y desinformación”, y afirmó que existe un “ejército de troles” financiado con recursos públicos para simular avances y encubrir deficiencias de gestión.
“Mientras en redes todo parece funcionar perfecto, en las provincias no hay ni lo mínimo. No hay agua, no hay atención en salud, no hay seguridad, y no hay gerencia con rumbo”, aseveró.
Tarazona también se refirió a la falta de meritocracia en la contratación de personal técnico. Según dijo, profesionales huanuqueños preparados no son considerados, y en su lugar se incorporan personas “sin vínculos con la realidad local”, lo que —a su juicio— empeora aún más la capacidad operativa del Gobierno Regional.
Huánuco resignado al atraso
El consejero cerró sus declaraciones con una preocupación de fondo: la creciente desmoralización colectiva en la región. Afirmó que la ciudadanía ha comenzado a “normalizar” que Huánuco esté “siempre en los últimos puestos” en indicadores nacionales, lo que refleja un peligroso desgaste en la confianza institucional.
Dato
“Ya ni se espera que el gobernador resuelva los problemas. La gente cree que así es Huánuco: una región condenada al olvido. Y eso es lo más grave”, advirtió. Finalmente, invocó a replantear la gestión pública en todos sus niveles, comenzando por un cambio en el liderazgo político, técnico y moral. “Mientras no haya compromiso real con la verdad, el pueblo seguirá perdiendo año tras año”, concluyó.




