Djokovic se impone con autoridad en una Copa de Maestros marcada por la desorganización y la improvisación.

El mundo del tenis está en vilo. Mientras Carlos Alcaraz se prepara en Turín, compartiendo momentos de camaradería con Alexander Bublik, la atención se centra en Atenas, donde se define el último clasificado para la Copa de Maestros. Lorenzo Musetti y Felix Auger-Aliassime, este último ya en Italia por si acaso, esperan su destino. Este año, la configuración del torneo maestro, conocido por su glamour y excelencia, se ha visto envuelta en incertidumbre y cambios de última hora.

Según el reportaje de El País, la ATP enfrenta desafíos logísticos significativos mientras intenta completar la lista de participantes a menos de 24 horas del inicio, previsto para este domingo con el encuentro entre Carlos Alcaraz y Alex de Miñaur. La Federación Italiana había asegurado la presencia de Novak Djokovic, pero el serbio finalmente se retiró, generando un revuelo organizativo.

Este tipo de situaciones no son nuevas. Desde 2022, “la ATP modificó el criterio de corte” para la clasificación, postergándolo hasta después del Masters 1000 de París. Esta decisión, impulsada por un calendario cada vez más congestionado y la búsqueda de mayores ingresos, ha provocado “ajustes constantes” y complicaciones en la planificación del torneo. En esta ocasión, la ausencia de Djokovic, quien ya se había ausentado en la edición anterior por lesión, obliga a replantear el inicio del torneo.

La improvisación ha llevado a que Lorenzo Musetti, inicialmente fuera del torneo, y Taylor Fritz deban jugar en días consecutivos. Para Alcaraz, la ausencia de Djokovic representa una oportunidad, al suavizar su camino hacia las semifinales. El torneo se reajustará a partir del martes, buscando recuperar su curso habitual. Casper Ruud se ha sumado como “segundo suplente”, y la ATP planea volver a fijar el corte clasificatorio en París para evitar futuras complicaciones. Este año, la foto oficial del torneo, tomada en Turín, refleja la incertidumbre, con solo seis jugadores presentes en lugar de los ocho esperados.

Djokovic, por su parte, ha dado por finalizada su temporada, aunque con un nuevo récord en su haber: 72 triunfos en pista dura, superando la marca de Roger Federer. Tras ganar el torneo en Atenas, torneo perteneciente a su familia, anunció su retirada de la Copa de Maestros debido a una lesión en el hombro. “Tenía muchas ganas de competir en Turín y dar lo mejor de mí, pero tras la final de hoy en Atenas, lamento comunicar que debo retirarme debido a una lesión”, afirmó Djokovic en sus redes sociales. Su ausencia es lamentada, pero Alcaraz reconoce su derecho a renunciar tras una exitosa temporada. [Contexto: Djokovic ha ganado el ATP Finals en siete ocasiones, un récord.]

En contraste, Elena Rybakina celebró una victoria sin estridencias en un torneo que, pese a su gran dotación económica, careció de la emoción esperada. Rybakina derrotó a la número uno del mundo, Aryna Sabalenka, embolsándose 5,2 millones de dólares. Su discreta celebración reflejó el tono general del evento. [Contexto: Rybakina nació en Moscú pero representa a Kazajistán desde 2018.]

Sabalenka, por su parte, cerró el año con una derrota, sumando otro revés a su carrera. A pesar de haber ganado el US Open y otros tres torneos, no logró conquistar el título de maestra. La tenista cierra la temporada con un balance agridulce. [Contexto: Sabalenka ganó el Abierto de Australia en 2023 y 2024.]