Abogada de minera denuncia lenta respuesta policial y destrucción del campamento de Ñausacocha

La abogada de la empresa minera Raíces de Ñausacocha, que pidió mantener su identidad en reserva por motivos de seguridad, declaró al Diario Ahora que las autoridades vienen actuando con demasiada lentitud en las diligencias relacionadas con el ataque armado registrado el fin de semana en la zona minera de Ñausacocha, entre los límites de Ticlacayán (Pasco) y San Rafael (Huánuco).
En comunicación sostenida la noche del domingo 3 de noviembre, la representante legal señaló que hasta el momento no se ha proporcionado información oficial sobre los detenidos ni sobre el destino de un camión Volvo de gran tonelaje, presuntamente utilizado por los atacantes para sustraer mineral y materiales de la concesión. “El camión está detenido, pero no informan nada. Dicen que lo trasladaron a San Rafael, pero todavía no hay versión oficial”, manifestó.
La abogada aseguró que la empresa fue completamente dinamitada y que los daños materiales ascienden a pérdidas cuantiosas. “El dueño de la mina está muy preocupado. Han dinamitado todo, las camionetas, los sistemas de comunicación satelital y los ambientes del campamento”, declaró.
Camión minero intervenido y pérdidas millonarias
Según la abogada, el camión detenido habría sido interceptado por la policía cuando descendía por la carretera en dirección a Ticlacayán. “Ese camión gigante se iba a robar todo el material que estaba arriba”, afirmó. De acuerdo con su versión, el conductor fue intervenido, aunque no se ha difundido información oficial sobre su situación legal.
Agregó que, mientras tanto, otros vehículos vinculados a los presuntos atacantes habrían huido por la vía de Zúñig, una zona rural que conecta Pasco con Huánuco.
La defensora relató también que la empresa sufrió la pérdida de dos camionetas y dos sistemas satelitales de comunicación, los cuales servían para mantener conectividad por radio e Internet en la zona alta. “Han quemado todos los celulares de los trabajadores y también los teléfonos de los primeros policías que llegaron desde San Rafael. Por eso nadie pudo registrar ni enviar fotos”, dijo.
La abogada precisó que las instalaciones fueron completamente destruidas y que el empresario Luis Valle Esteban, propietario de la concesión, logró llegar al lugar recién cerca de las 11:30 de la noche del domingo. “Tomó fotos, pero está todo oscuro, no se distingue nada”, indicó.
Contexto del caso: declaraciones previas y situación actual
En declaraciones brindadas el día anterior, la abogada había responsabilizado de los hechos a una persona identificada como Clara Katherine Fernández, a quien atribuye haber promovido el ataque a través de terceros. Según su versión, Fernández sería titular de una concesión denominada “Pachitea”, colindante con Raíces de Ñausacocha, pero sin autorización formal de la DREM Pasco para realizar operaciones mineras. El Diario Ahora recuerda que dicha acusación proviene únicamente de la abogada entrevistada y que la persona mencionada no ha ofrecido hasta el momento una versión pública sobre el caso.
Durante la jornada de hoy, la abogada reiteró su preocupación por la falta de avances concretos en las diligencias policiales y fiscales, pese a que la zona continúa bajo control de la Dirandro. “La investigación está muy lenta, no sabemos quiénes son los responsables ni cuál será el futuro del personal detenido”, declaró.
Afirmó que la empresa enfrenta una pérdida millonaria debido a la destrucción total del campamento, equipos y vehículos, y que evalúan acciones legales para exigir una intervención más firme del Estado. “Ya son demasiados días sin resultados. Lo han dinamitado todo, y hasta ahora no hay una sola persona procesada”, lamentó.