Afganistán: Devastador terremoto de magnitud 6,3 deja 20 muertos y más de 500 heridos

Un violento terremoto de magnitud 6,3 sacudió la madrugada del lunes el norte de Afganistán, dejando al menos 20 muertos y más de 500 heridos, según confirmó el portavoz del gobernador de Balkh, Haji Zaid. El Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) localizó el epicentro a 28 kilómetros de profundidad, cerca de la ciudad de Mazar-i-Sharif, una de las más pobladas del país.
Las sacudidas se sintieron con fuerza en Khulm, Samangan y Kabul, donde el pánico se apoderó de la población. Decenas de familias abandonaron sus hogares en plena noche, mientras las redes sociales se inundaban con imágenes de edificios colapsados, muros derrumbados y calles cubiertas de escombros. Incluso el complejo de la Mezquita Azul, emblema religioso del norte afgano, sufrió daños estructurales.
Caos y desesperación en los hospitales
El número de heridos ascendió rápidamente a más de 530, la mayoría con fracturas, contusiones y heridas abiertas. Los hospitales de Mazar-i-Sharif y Balkh se encuentran desbordados y reportan falta de medicamentos, camillas y electricidad. Médicos y voluntarios atienden a las víctimas en patios y calles ante el colapso de los centros de salud.
“Estamos sin agua ni luz. Los pacientes siguen llegando desde aldeas lejanas”, relató un trabajador sanitario a medios locales. Entre los afectados hay niños y mujeres que quedaron atrapados bajo los escombros mientras dormían.
El sistema PAGER del USGS emitió una alerta naranja, indicando una alta probabilidad de pérdidas humanas y económicas. Las autoridades locales reconocieron que los daños podrían ser mucho mayores en zonas rurales donde las casas de adobe no resisten este tipo de movimientos.
Gobierno talibán
Las brigadas de rescate del Ministerio de Gestión de Desastres intentan llegar a las zonas afectadas, pero los cortes de electricidad y comunicación complican las operaciones. Comunidades enteras aún no han recibido ayuda, lo que ha desatado críticas contra el gobierno talibán por la falta de preparación y respuesta ante emergencias de esta magnitud.
“Seguimos esperando ayuda. Las aldeas están destruidas y no tenemos ni comida ni refugio”, declaró un residente de la provincia de Balkh.
Una tragedia anunciada
Afganistán se encuentra en una de las zonas sísmicas más peligrosas del mundo, en la intersección de las placas euroasiática e india. Desde 1900, el país ha sufrido más de una docena de terremotos superiores a magnitud 7.
El impacto de estos desastres se agrava por la precaria infraestructura y las viviendas construidas con adobe, que colapsan con facilidad. A ello se suma la ausencia de planificación urbana y años de conflicto armado, que han dejado al país sin capacidad de respuesta ante emergencias naturales.
Réplicas y temor constante
En las horas siguientes al terremoto, se registraron cinco réplicas, la más fuerte de magnitud 5,2, lo que obligó a miles de familias a permanecer al aire libre pese al frío nocturno. Organizaciones locales han iniciado campañas improvisadas para distribuir mantas, agua y alimentos, mientras los rescatistas buscan sobrevivientes entre los restos.