Aliada del presidente José Jerí con condena por corrupción se convierte en su asesora más influyente

Gina Gálvez Saldaña, militante de Somos Perú y considerada la mano derecha no oficial del presidente interino José Jerí, fue sentenciada hace apenas cinco meses por negociación incompatible y aprovechamiento indebido del cargo.


La justicia le impuso cuatro años y ocho meses de prisión efectiva, además de cinco años de inhabilitación para ejercer función pública y el pago de S/108 mil de reparación civil.
A pesar de esta condena, Gálvez continúa activa en el entorno más íntimo del poder. Según reveló el dominical Panorama, la sentenciada trabaja y acompaña de manera constante al jefe de Estado, con un nivel de influencia que, aseguran fuentes del partido, “rivaliza con el de la presidenta de Somos Perú, Patricia Li”.


El origen del caso: corrupción en Áncash

La sentencia de 200 páginas se remonta al año 2020, durante la gestión del entonces gobernador regional de Áncash, Juan Carlos Morillo, también de Somos Perú.


Gálvez fue Gerenta General del Gobierno Regional, y la investigación determinó que contrató directamente a siete personas de su entorno laboral anterior, sin convocar concurso público ni respetar los procedimientos administrativos.


Los jueces acreditaron que actuó “con dolo y aprovechamiento indebido del cargo”, beneficiando a sus allegados de forma ilegal. Morillo también fue condenado.


Esa gestión, según los informes de la Contraloría, estuvo marcada por una red de irregularidades y favoritismos.


Del banquillo al poder
Lejos de retirarse de la política, Gálvez reapareció en 2024 como asesora de la Comisión de Descentralización del Congreso, bajo la presidencia de Ana Zegarra, otra figura de Somos Perú. Su remuneración: S/12 mil mensuales.


Cuando José Jerí asumió el mando como presidente interino, la abogada —ya sentenciada— se reincorporó de inmediato a su entorno más cercano. Según Panorama, su presencia es tan constante que “con una mirada basta para que Jerí sepa qué hacer”.


La influencia en Palacio
Los registros de visitas a Palacio de Gobierno confirman la cercanía. Gálvez figura como “particular” en repetidas visitas al presidente, varias de ellas nocturnas y con permanencias de hasta once horas.


No tiene un despacho oficial ni aparece en el organigrama del Ejecutivo, pero sí goza de libre acceso y protección presidencial.


Una fuente del entorno de Jerí declaró al programa de investigación: “Gina no necesita un decreto para mandar. Ella tiene la confianza directa del presidente, y eso en Palacio vale más que cualquier cargo”.


El círculo cerrado de Somos Perú
José Jerí, Patricia Li, Ana Zegarra y Gina Gálvez comparten una misma línea política: la de Somos Perú, partido que hoy controla posiciones clave en el Ejecutivo y el Congreso.


Las conexiones entre ellos son profundas y, según las investigaciones periodísticas, basadas en lealtades personales más que en méritos profesionales.


En el partido, se repite una frase que resume la situación: “En Somos Perú, todos se conocen, todos se ayudan… y también se protegen”.


Una asesora sin cargo, pero con poder
Aunque la sentencia de Gálvez aún se encuentra apelada, su papel en el entorno presidencial revela una grave contradicción ética: una funcionaria condenada por corrupción influye en las decisiones del máximo cargo del país.


Mientras tanto, la ciudadanía observa cómo la lucha anticorrupción del Gobierno se desdibuja, al tiempo que una figura sentenciada camina libremente entre los cordones de seguridad de Palacio, amparada por la confianza del propio presidente.