CENTRO DE EXHIBICIÓN DE LA EVANGELIZACIÓN, ARTE Y CULTURA RELIGIOSA DE HUÁNUCO

Israel Tolentino

Se considera a la actual iglesia de San Cristóbal (siglo XVI), como el lugar donde se celebró la primera santa misa a campo abierto. Monseñor Francisco Rubén Berroa, cuenta en su MONOGRAFÍA ECLESIÁSTICA DE LA DIÓCESIS DE HUÁNUCO Y JUNÍN de 1934 “que los Mercedarios edificaron la Iglesia que está a mano izquierda del Hospital, la que tiene hoy por titular a San Juan de Dios.” Lo importante, en este relato de Monseñor Berroa, es la mención a “El cuadro del descenso de María y los escudos de los Mercedarios que se ostentan en el altar mayor” refiriéndose a la Capilla de San Cristóbal. Se puede entonces afirmar, que a partir de esa edificación se inicia con la construcción de lo que hoy podemos denominar: memoria histórica de Huánuco en toda la amplitud de la región.

Huánuco, generalmente, carece de gratificantes sorpresas, esta vez, la grata noticia o milagro de octubre, proviene de la Diócesis y, podría atribuirse a un prodigio de Santo Toribio de Mogrovejo quien, valiéndose del trabajo oportuno y necesario del nuevo Obispo, Monseñor Pedro Bustamante López (Áncash, 1965) comparten con la ciudadanía: “El Centro de exhibición de la evangelización, arte y cultura religiosa de Huánuco” ubicado en el jirón Dos de mayo 815.

Códices (Fotografía, cortesía de la Diócesis de Huánuco

Monseñor Pedro no es neófito en estos menesteres, cuenta con una hoja de vida, donde Arequipa, Cusco y Puno han sido lugares de su crecimiento sacerdotal y valoración artística y, sus estudios en La Pontificia Universidad Gregoriana de Roma, entonces se puede imaginar el legado artístico en esas tres regiones y sus diarias caminatas en la ciudad del Vaticano, cabe mencionar, sin embargo, algo mucho más profundo en su vivencia, ver a Huánuco, con cerca de 500 años y sentir como un golpe personal, la escasa memoria histórica. Ese desencuentro no quedó ahí, se puso a trabajar y hoy ofrece, a la feligresía y los estudiosos de todas partes, un legado, hasta hace poco anónimo, oculto, perdido.

En el Seminario Mayor Santo Teodoro, se han inaugurado 11 salas donde se exponen obras escultóricas, pinturas, objetos, utensilios litúrgicos, muebles, instrumentos musicales, libros históricos y otros documentos valiosos en la reconstrucción de la memoria viva de la región de Huánuco, aporte hasta hoy desconocido. Una escultura de San Sebastián recuerda que antes de él, la primera patrona de la ciudad fue La Virgen de la Asunción. Obras y objetos para reconstruir la memoria y sobre todo ubicarnos en esa línea de tiempo.

Escultura policromada (Fotografía, cortesía de la Diócesis de Huánuco

Recordando a Monseñor Berroa: “El primer Obispo de Huánuco fue el Dr. D. Manuel Teodoro del Valle, preconizado el 27 de marzo de 1865, y consagrado en Lima el 6 de agosto de 1865. Antes de constituirse en su Diócesis, en Lima nombró su Vicario General y Gobernador Eclesiástico a don Juan Bautista Guzmán, quien inauguro solemnemente la Diócesis y tomó posesión de ella en nombre de Monseñor del Valle, el 2 de febrero de 1869.” Monseñor Pedro Bustamante continuando con el proceso de evangelización, toma por misión, como menciona en el tríptico de la exposición permanente: “mostrar y desarrollar un sistema de comunicación audiovisual integral, concibiendo al centro de exhibición como repositorio vivo de evangelización y cultura católica…”

Si bien la región carece de un Museo con rigor científico, salvando distancias, contamos solamente con el Museo de sitio de Kotosh y el precario Museo Regional Leoncio Prado, visible por su arquitectura. Lo que se exhibe en el Seminario de Santo Teodoro, acomete con un solo movimiento, lo faltante desde hace muchísimo tiempo sobre material para el estudio de la época virreinal; era inconcebible que una ciudad cercana al medio milenio, careciera del legado del mestizaje. El vacío histórico virreinal está puesto al alcance, se tiene un valioso acerbo para repensar la huanuqueñidad.

Vista de la sala de exposición (Fotografía, cortesía de la Diócesis de Huánuco

En esta historia por redescubrir hay que mencionar a Fr. Diego de Ojeda, autor de La Cristiada, enterrado en esta ciudad; las visitas del arzobispo Santo Toribio de Mogrovejo (1583 y 1593) de quien, según la tradición, se guarda el cáliz; a Fray Marcos Durán Martel, ideólogo de la rebelión de 1812, desterrado a Ceuta.

Nuevamente, citando la Monografía de Monseñor Berroa: “El primer milagro que se aprobó para la canonización de Santo Toribio, fue el verificado en favor· de Mateo Rojas Agüero, huanuqueño, estudiante clérigo; declarado auténtico el 9 de octubre de 1684”. El Papa Francisco ha nombrado a S.E. Monseñor Pedro Alberto Bustamante López como nuevo Obispo de la Diócesis de Huánuco. Que esta tierra donde los franciscanos llegaron con Pedro Barroso en 1542, vuelva a iluminarse en el significado más amplio de aquello que llamamos “memoria” (Pozuzo, octubre 2025).

Vista de la sala de exposicón (Fotografía, cortesía de la Diócesis de Huánuco