Rafael López Aliaga busca votos y promete convertir en “Dubái” a la Costa Verde

A menos de seis meses de las elecciones generales del 2026, Rafael López Aliaga desempolva su discurso de grandeza. El autodenominado “Porky” dejó atrás su promesa fallida de hacer de Lima una “potencia mundial” y ahora asegura que transformará la Costa Verde en un Dubái peruano, impulsado —según dice— por el turismo de cruceros.


Durante una entrevista en RPP, el actual líder de Renovación Popular aseguró que tiene listo un “plan maestro” para convertir el litoral limeño en un centro turístico internacional. Según explicó, el proyecto se habría inspirado en sus viajes a Arabia Saudita, Qatar y Emiratos Árabes, donde habría buscado inversionistas.


“Lo que hemos hecho es un máster plan con la Costa Verde y los viajes fueron para involucrar inversión extranjera en tener un Dubái acá”, afirmó con entusiasmo.


López Aliaga asegura que este “Dubái limeño” permitiría ubicar cruceros turísticos cerca del aeropuerto Jorge Chávez y de los restaurantes más exclusivos de Lima y Callao.


Sin embargo, esta idea no es nueva. En su campaña municipal, el entonces candidato también prometió la construcción del Gran Puerto de Cruceros, proyecto que nunca se concretó. Durante su gestión como alcalde, no se colocó ni una piedra.


El supuesto plan de desarrollo costero figura, además, entre las 25 promesas incumplidas de su administración.


El discurso hiperbólico de López Aliaga no sorprende. En los últimos años ha ofrecido una serie de proyectos extravagantes que jamás se materializaron: “Lima potencia mundial”, su lema insignia, terminó en el olvido. Prometió un ‘Central Park’ limeño en el jirón Zepita, una de las zonas más peligrosas del Cercado; en la práctica, solo planeaba construir un parque del tamaño de una manzana. Anunció playas artificiales, pero lo único que inauguró fue una piscina con arena en San Juan de Lurigancho.Entre otras.
Estos antecedentes dibujan el mismo patrón: promesas grandiosas, ejecución mínima y marketing electoral.


“Ese es nuestro plan, pero tiene que ser del otro lado de la mesa, ya como presidente del Perú”, dijo López Aliaga, confirmando sus intenciones de postular en abril de 2026.


Su anuncio llega en un escenario donde la carrera electoral empieza a calentarse: Keiko Fujimori anunciará su candidatura por Fuerza Popular, mientras otros exmandatarios como Martín Vizcarra buscan recuperar protagonismo político.


El “Dubái limeño” de López Aliaga se suma a su larga lista de sueños faraónicos. Mientras el país enfrenta una crisis de inseguridad, pobreza y falta de empleo, el precandidato apuesta por titulares brillantes y proyectos imposibles.