La dirigente del mercado Exmayorista Calicanto, Adela Isla Vigilio, denunció públicamente la intervención irregular del empresario Jesús Araujo en el proceso de privatización de su asociación. Afirmó que el empresario accede a sesiones del Consejo Municipal, posee documentos internos del mercado y remite cartas notariales a regidores, sin tener ningún rol acreditado ni representación legal en dicho proceso.
Según declaró, el silencio del alcalde de Amarilis, Roger Hidalgo, ante estos hechos genera dudas sobre su posible vínculo con Araujo.
En una declaración que ha reavivado el debate sobre la transparencia institucional, la dirigente Adela Isla exigió que el alcalde Roger Hidalgo aclare si Jesús Araujo es parte de su entorno de confianza o si mantiene vínculos con la gestión municipal. “Siempre lo vemos en la municipalidad, rondando los mercados, opinando en sesiones. ¿Quién lo ha acreditado?”, cuestionó.
Según explicó, Araujo no representa ni a la asociación del mercado ni a ninguna entidad formalmente reconocida dentro del proceso de privatización.
No obstante, aseguró que el empresario accedió a documentos internos de la asociación, hizo uso de ellos públicamente y, además, envió cartas notariales a regidores del distrito, lo que fue interpretado por los comerciantes como un intento de presión para modificar normativas claves.
Isla afirmó que su asesor legal ya solicitó formalmente que Araujo se mantenga al margen, y advirtió que la presencia constante de este personaje en espacios institucionales “inspira desconfianza”. Asegura que el silencio del alcalde frente a esta situación ha profundizado la incertidumbre en torno a la verdadera voluntad política para respetar la autonomía del proceso.
Temor a sabotaje
Uno de los puntos más graves señalados por Isla fue la supuesta propuesta del empresario Araujo de modificar 17 artículos de la ordenanza vigente. Para la dirigenta, este intento representa un claro sabotaje al proceso que ya tiene un marco legal validado judicialmente. “Si eso se aprueba, nos atrasan años. ¿Por qué tanto interés en reescribir lo que ya está aprobado por abogados y jueces?”, cuestionó.
Isla recordó que fue a partir de esa ordenanza que su asociación logró presentar la demanda que resultó favorable ante el Poder Judicial. Por ello, sostuvo que “no corresponde que alguien externo venga a decir ahora que todo está mal hecho”. También criticó duramente el hecho de que, pese a no ser funcionario, Araujo haya intimidado legalmente a regidores por medio de cartas notariales, sin que estos se defiendan o respondan con firmeza institucional.
Privatización del mercado
La asociación del mercado Calicanto —según declaraciones de Isla— ha impulsado la privatización desde hace más de una década. Este proceso se encuentra respaldado por la Ordenanza Municipal N.º 038-2019, emitida y aprobada por una gestión anterior, y que posteriormente fue ratificada por una jueza mediante fallo judicial firme. Isla acusó a la actual gestión edil de no cumplir con dicho mandato, a pesar de haber agotado sin éxito el recurso de apelación.
“Esto no es nuevo, es una lucha de años. La jueza ya ordenó que se cumpla, pero el alcalde hace oídos sordos”, expresó. Pese a ello, la asociación accedió recientemente a modificar tres artículos específicos de la ordenanza —los artículos 8, 9 y 10— en coordinación con la Comisión de Privatización de la Municipalidad de Amarilis, con el fin de evitar trabas legales futuras. La modificación fue aprobada por unanimidad en sesión de concejo, y su publicación oficial marca el siguiente paso hacia el aval técnico del Ministerio de Vivienda y la CONATA.
Denuncian abandono municipal
En la parte final de su intervención, Isla reiteró que la asociación del mercado Calicanto no debe ser equiparada con otros mercados del distrito, ya que —según afirmó— “estamos saneados legalmente y mucho más avanzados que otros que recién están empezando”. Consideró inaceptable que se busque mezclar procesos en nombre de una supuesta unidad cuando, en su opinión, eso solo sirve para diluir la presión sobre la municipalidad.
También denunció un prolongado abandono institucional. “No tenemos agua, luz, ni seguridad. Si queremos arreglar algo, tenemos que pedir permiso”, manifestó. Según su versión, la municipalidad no asume ningún tipo de mantenimiento ni responsabilidad sobre el funcionamiento operativo del mercado, a pesar de que este permanece bajo administración edil.
El dato
Finalmente, Adela Isla advirtió que varias autoridades han intentado usar al mercado como herramienta política. “Cada alcalde que entra quiere meter empresas privadas, muchas ni siquiera peruanas, y usar este espacio para sus fines. Por eso exigimos respeto a nuestra lucha”, concluyó.




