Chile: Candidatos evitan choques y apuestan por discursos seguros a tres semanas de las elecciones

El segundo debate presidencial en Chile dejó más cautela que confrontación. A solo tres semanas de las elecciones del 16 de noviembre, los ocho candidatos prefirieron reafirmar sus propuestas antes que arriesgar con ataques o polémicas. El miedo a cometer errores convirtió el encuentro en una exposición controlada, sin sorpresas ni giros que pudieran alterar el rumbo de la campaña.


El debate, organizado por Canal 13, se desarrolló en torno a tres ejes: seguridad, economía y coyuntura nacional. En todos, los postulantes repitieron sus mensajes centrales y evitaron los choques personales.


La derecha, en modo tregua
Uno de los rasgos más notorios fue el pacto tácito de no agresión entre los candidatos de derecha. Evelyn Matthei, José Antonio Kast y Johannes Kaiser evitaron enfrentamientos pese a las tensiones previas y la competencia voto a voto que reflejan las encuestas.


Matthei, incluso, dijo haber perdonado “de verdad” los ataques que recibió en redes sociales por parte de Kast, mientras Kaiser concentró su discurso en propuestas familiares. Su frase “Queremos que Chile sea el mejor país del mundo para ser mamá” se convirtió en uno de los momentos más comentados de la noche.


Kast, fiel a su estilo, insistió en reforzar su agenda de seguridad, migración y orden público, buscando retener su base más conservadora.


Jeannette Jara consolida el liderazgo
La candidata oficialista Jeannette Jara, del pacto Unidad por Chile, mantuvo el tono prudente de quien encabeza las encuestas. Con entre un 27% y un 30% de intención de voto, evitó choques y cuidó cada palabra para no comprometer su ventaja.


Aunque marcó cierta distancia del gobierno de Gabriel Boric —en especial por el error en el cálculo de tarifas eléctricas—, defendió el uso de las Fuerzas Armadas en la frontera y propuso levantar el secreto bancario para enfrentar el narcotráfico.


Su principal desafío, según analistas, será superar el techo del 30% y asegurar una mayoría en una eventual segunda vuelta.


Parisi y ME-O, sin impacto
Franco Parisi, del Partido de la Gente, no logró romper el bajo perfil del debate, aunque dejó dos propuestas llamativas: permitir retiros de AFP para mujeres endeudadas y eliminar el IVA a los medicamentos.


Marco Enríquez-Ominami (ME-O) protagonizó uno de los pocos momentos tensos tras ser increpado por el periodista Iván Valenzuela sobre el caso SQM, pero su respuesta evasiva diluyó el momento.
El encuentro confirmó la tónica de una campaña contenida. Nadie quiso arriesgar, nadie perdió. Pero tampoco nadie logró cambiar el tablero político.


Con Jara consolidando su ventaja, la derecha dividida entre Kast, Matthei y Kaiser, y un electorado que parece tener sus preferencias definidas, Chile se encamina a una segunda vuelta sin grandes sorpresas.