Huamalíes: Exigen acelerar propuesta para crear nueva ACR en Jircan y Monzón y alertan que riqueza biológica está siendo destruido
Un ecosistema que alberga a especies únicas del país, entre ellas el oso de anteojos, el gallito de las rocas y el árbol de la quina, estaría siendo arrasado antes de recibir protección oficial. Aunque la solicitud para declarar Área de Conservación Regional (ACR) a las zonas altas de Monzón y Jircan fue presentada en 2023, hasta hoy permanece detenida sin estudios ni avances. La apertura de una trocha ha acelerado la deforestación y la tala ilegal.
Especies únicas en peligro
El corazón ecológico de Huamalíes podría perderse sin haber sido protegido. Así lo advirtió el consejero regional Ricardo Prado, quien señaló que la zona alta del valle de Monzón —territorio compartido por los distritos de Jircan y Monzón— alberga una riqueza biológica de alto valor que hoy está siendo amenazada por la deforestación y la actividad extractiva.
De acuerdo con lo declarado por Prado, en la zona aún habitan especies emblemáticas y en peligro de extinción como el gallito de las rocas, el oso de anteojos, el puma y el árbol de la quina. Esta biodiversidad, explicó, fue la principal razón para plantear en 2023 la creación de una nueva Área de Conservación Regional (ACR) ante el Gobierno Regional de Huánuco.
Sin embargo, según indicó el funcionario, el pedido permanece estancado. Hasta la fecha, no se ha realizado ninguna inspección técnica, ni trabajo de campo ni delimitación territorial. “Estamos a la espera de que el Gobierno Regional priorice esta zona como lo hizo con San Pedro de Chonta”, expresó.
Prado también subrayó que este territorio no cuenta con población asentada y se ubica en cabecera de cuenca, lo que —a su juicio— facilitaría su declaratoria y preservación.
Trocha recién abierta
Pese a ser una de las últimas zonas vírgenes de Huánuco, el ecosistema ya está siendo degradado. Ricardo Prado alertó que la apertura reciente de una trocha de acceso ha disparado la tala de madera, especialmente con fines comerciales para el mercado de Áncash.
“El camino ha traído conectividad, pero también ha abierto la puerta a la deforestación”, sostuvo. Según sus declaraciones, esta área había permanecido naturalmente protegida por su geografía montañosa, pero la vía ha facilitado el ingreso de taladores ilegales.
El consejero manifestó que la ausencia de medidas de protección y la lentitud institucional colocan en alto riesgo a uno de los pulmones verdes de Huánuco. “Se está perdiendo lo que aún podríamos conservar”, advirtió.
La zona propuesta no cuenta con delimitación formal ni extensión calculada, lo que debilita técnicamente el expediente. Prado reconoció que este vacío también ha contribuido a frenar el avance del proyecto.
Silencio institucional
El Gobierno Regional de Huánuco aún no ha emitido respuesta oficial respecto al estado actual del expediente. Según el testimonio del consejero, la administración regional ha dado prioridad a otras áreas protegidas y ha dejado pendiente el caso de Huamalíes.
“La propuesta ya fue formalizada, pero no se ha hecho trabajo de campo, ni levantamiento de información. Solo está en papel”, señaló Prado. Esta inacción, remarcó, podría interpretarse como una falta de voluntad política para proteger el territorio.
A nivel local, tampoco existe un compromiso articulado. Prado lamentó la ausencia de las municipalidades distritales y provinciales en el impulso de la propuesta. “Deberíamos trabajar todos juntos en esto, no solo el gobierno regional”, afirmó.
Oportunidad que se pierde
Más allá del valor ambiental, Prado aseguró que el área también posee un potencial turístico no aprovechado. No obstante, confirmó que la Dirección Regional de Comercio Exterior y Turismo (Dircetur) no ha emitido pronunciamiento ni ha propuesto iniciativas para desarrollar un modelo de ecoturismo en la zona.
Esta falta de integración entre áreas estratégicas ha dejado a la propuesta sin un plan de sostenibilidad ambiental ni económica. “No hay una mirada transversal. Es como si el tema no importara”, expresó.
El consejero insistió en que la propuesta sigue vigente, pero sin acompañamiento ni recursos. Llamó a las autoridades regionales y nacionales a intervenir antes de que la situación sea irreversible. “Aún estamos a tiempo de proteger este ecosistema. Pero si esperamos más, ya no quedará nada”, advirtió.




