Celebran Primera Feria del Libro Huanuqueño en Llicua y rinde homenaje al director del colegio Roosevelt

Con una contundente afirmación de autonomía cultural, el centro poblado de Llicua dio un golpe simbólico en el mapa literario de Huánuco al inaugurar su Primera Feria del Libro Huanuqueño, un evento sin precedentes que —más allá de sus reconocimientos— puso en evidencia la ausencia de apoyo de las autoridades provinciales, según denunciaron los organizadores.

Impulsada por la Asociación Cultural Quilla Rumi, la feria se desarrolló tras meses de insistencias ignoradas por los municipios de Huánuco y Amarilis, según los testimonios recogidos durante la ceremonia. El evento destacó por homenajear a quienes, desde sus espacios, han promovido la lectura sin esperar permiso institucional. En ese marco, el director del colegio Roosevelt School, Benito Chamorro Bermúdez, recibió el primer reconocimiento de la jornada, por su apertura constante a escritores y su defensa activa del libro como herramienta de transformación escolar.

El reconocimiento del director Benito Chamorro fue uno de los momentos más destacados del evento. Toda vez que se reconoció a Benito como uno de los líderes que “más ha hecho por la lectura” en su jurisdicción, según expresaron los voceros del evento.

Voceros del evento afirmaron que el Roosevelt, pese a tener apenas dos años de existencia, “ha logrado lo que muchas instituciones no hacen en décadas”: permitir que la cultura entre al aula sin restricciones. La escuela fue calificada como “referente emergente” por su impulso lector y por abrir sus puertas a autores locales, en un entorno donde —según la organización— muchas escuelas siguen cerradas a la cultura.

Llicua se levanta como nuevo polo cultural tras silencio institucional

El evento fue inaugurado con el compromiso de convertir a Llicua en un “punto de cultura” permanente, según indicó el orador principal. Para ello, remarcaron la importancia de crear redes descentralizadas de acceso al libro y al conocimiento, sobre todo en contextos donde la cultura ha sido históricamente centralizada y excluyente.

Escritores locales, orgullo barrial y un mensaje a las escuelas cerradas a la cultura

Además de Benito Chamorro, la feria rindió homenaje a autores y promotores culturales que —según la organización— han mantenido viva la literatura huanuqueña sin depender de las instituciones. Entre ellos, fueron reconocidos Mario Malpartida, Lucy Reátegui, Delcy Fiorella Luyo y Luis Marino Serrano Anticona, a quienes se destacó no solo por su obra, sino por su rol formativo y su cercanía con la comunidad.

El evento promovió además una narrativa clara de orgullo barrial: varios de los galardonados son vecinos de Llicua baja, lo que fue resaltado como prueba de que la cultura no es patrimonio exclusivo del centro urbano ni de espacios elitizados. La feria —sostuvieron los organizadores— fue posible gracias a vecinos, docentes, escritores y gestores que no esperan “autorizaciones” para crear.

El enfoque local del evento fue notorio. Varios de los reconocidos fueron identificados como vecinos de Llicua baja, lo cual fue resaltado como un símbolo de “orgullo comunitario” frente a los espacios más centralizados de cultura. Uno de los oradores indicó que, más allá del acto simbólico, la feria busca fortalecer una red de lectura con base territorial, desde barrios y centros poblados que históricamente no han contado con recursos ni programación cultural oficial.

El director, según los organizadores, ha promovido de forma constante la apertura del colegio a escritores y eventos culturales, brindando espacios para actividades que usualmente no encuentran cabida en escuelas tradicionales. Esta actitud fue calificada por los promotores como “coherente y ejemplar”, destacando que Roosevelt School —con solo dos años de funcionamiento— se ha consolidado como un referente educativo emergente en la región Huánuco.

Durante la cobertura en vivo del Diario Ahora, se pudo constatar también la presencia de estudiantes del Roosevelt School, quienes, según los organizadores, se han convertido en “público lector activo” gracias a la apertura cultural promovida desde la dirección de su centro educativo.