La indignación no se apaga. Diez días después del asesinato del joven rapero Eduardo Ruiz Sanz, conocido como Trvko, la Generación Z ha convocado una nueva marcha nacional para este sábado 25 de octubre en el Centro de Lima, exigiendo justicia y el fin de la represión policial.
La movilización —organizada a través de redes sociales— iniciará a las 2:30 p.m. en la Plaza Francia, el mismo lugar donde Ruiz fue asesinado por un disparo policial durante la protesta del 15 de octubre. Luego, los manifestantes se dirigirán al Palacio de Justicia, donde a las 5 p.m. rendirán homenaje al músico caído.
“El 25 de octubre salimos por los que ya no pueden hacerlo. Por Eduardo y por los más de 50 peruanos que dieron su vida en cada protesta. Ni un muerto más”, se lee en uno de los afiches virales que circulan en redes.
La protesta ocurrirá en medio del estado de emergencia decretado por el presidente José Jerí, que restringe derechos fundamentales como la libertad de reunión, tránsito e inviolabilidad de domicilio durante 30 días en Lima y Callao.
Pese a ello, los colectivos juveniles han ratificado su decisión de salir a las calles “pacíficamente, pero con firmeza”, en defensa del derecho a la memoria y la justicia.
El vicepresidente de Asotrani anunció que los transportistas se sumarán a la manifestación. “Siempre estaremos presentes cuando se trate de rechazar la violencia del Estado. Eduardo Ruiz representa a miles que ya no pueden protestar”, afirmó.
A su vez, el dirigente Julio Campos, de la Alianza Nacional de Transportistas, confirmó su participación: “Nos movilizamos porque este gobierno ha perdido el control. No hay seguridad, hay asesinatos y extorsiones todos los días.”
La convocatoria de la Generación Z coincide con otra movilización programada para el mismo día bajo el lema “Gran Marcha Nacional – Policía Resiste”, organizada por sectores que respaldan a la PNP y que llaman a una “marcha por la paz” en el Campo de Marte desde las 3 p.m.
La contradicción es evidente: mientras una parte del país marcha por justicia para Trvko, otra lo hace en defensa de la institución cuyo agente fue identificado como autor del disparo mortal.
El propio comandante general de la PNP, Óscar Arriola, recordó que el estado de emergencia prohíbe las reuniones públicas y advirtió que las fuerzas del orden “están preparadas para actuar”.




