William Romero afirma que amenazas y hostigamiento buscan desestabilizar su gestión edil
El alcalde distrital de Churubamba, William Romero Gobea, denunció que estaría siendo víctima de un presunto sabotaje político, acompañado —según dijo— de amenazas a su integridad y acciones destinadas a debilitar su gobierno. El funcionario indicó que la reciente ocupación del local municipal por parte de pobladores fue impulsada, en su opinión, por dirigentes con intereses partidarios vinculados a ex candidatos del distrito.
De acuerdo con Romero, las agresiones físicas y verbales en su contra se habrían intensificado desde el inicio de su mandato. Sostuvo que su vivienda fue atacada con disparos y que ha recibido sobres con proyectiles y mensajes intimidatorios. “He pedido garantías y ahora cuento con resguardo permanente”, declaró a medios locales. El Ministerio Público, añadió, habría archivado dos de sus denuncias previas por amenazas, situación que calificó como una “indiferencia institucional preocupante”.
Autoridad cuestiona inacción fiscal y denuncia amenazas directas
El burgomaestre aseguró que los incidentes más recientes ocurrieron tras la toma del municipio el pasado lunes, cuando un grupo de comuneros retuvo temporalmente al subprefecto distrital. Según su testimonio, los manifestantes habrían llegado a portar látigos y símbolos de castigo como medida de presión. “No era una protesta, fue una amenaza directa”, declaró.
Romero afirmó que la Fiscalía no ha avanzado en las investigaciones pese a los elementos presentados. “Parece que las denuncias solo prosperan cuando uno ya está muerto”, expresó. No obstante, hasta el cierre de esta edición, la institución no ha emitido pronunciamiento oficial sobre estos hechos.
El alcalde atribuyó las protestas a dirigentes de los centros poblados de Guelgash y Utao, a quienes responsabilizó de promover la movilización “sin coordinación ni respaldo institucional”. De acuerdo con su versión, la medida habría sido impulsada fuera del marco del Comité de Coordinación Distrital, que agrupa a doce alcaldes de los centros poblados.
Toma del municipio y reclamos comunales por maquinaria vial
El incidente que originó la crisis ocurrió el lunes de la semana pasada, cuando pobladores de siete comunidades rurales ingresaron a la sede municipal de Churubamba, exigiendo el envío de maquinaria pesada para el mejoramiento de vías rurales. La medida paralizó completamente las actividades administrativas del distrito.
Según registros locales, los reclamos se centraban en la falta de atención a tramos viales en Gallao y Cascay, zonas que habrían quedado fuera de las intervenciones previas. Los dirigentes comunales señalaron que la falta de cumplimiento de compromisos técnicos fue el motivo principal de la protesta, aunque no se presentó un pliego formal ante el concejo edil.
Romero, por su parte, sostuvo que la protesta habría sido “alterada” por actores políticos externos. “No hubo una demanda estructurada, solo exigencias fuera de los canales oficiales”, dijo. Hasta el momento, los organizadores de la movilización no se han pronunciado sobre estas acusaciones.
Municipalidad habilita maquinaria y reanuda obras en zonas rurales
En medio de la tensión, el alcalde informó que dispuso el traslado de una motoniveladora, un rodillo y un volquete a las comunidades movilizadas. Detalló que las intervenciones viales comenzaron en Marcapuyan y se extenderán hacia Gallao y Cascay. Añadió que el próximo 27 de octubre se incorporarán un cargador frontal y un segundo volquete, en cumplimiento de los acuerdos asumidos ante el Comité de Prevención y Gestión de Conflictos Sociales (Copregescon).
El funcionario precisó que las unidades fueron retiradas de la zona baja del distrito para atender la emergencia, lo que —según reconoció— afectó temporalmente otros frentes de trabajo. “Pusimos la maquinaria y el combustible con tal de restablecer la calma”, señaló.
Gestión edil asegura continuidad de proyectos con fondos propios
Consultado sobre los compromisos pendientes, Romero reconoció que la entrega de una movilidad escolar aún no se ha concretado. Sin embargo, manifestó que su administración ha ejecutado obras de saneamiento y locales comunales con recursos del fondo común, e incluso gestionó un préstamo para tres proyectos prioritarios.
El alcalde pidió a la población no dejarse influir por “dirigentes malintencionados” y reiteró su disposición al diálogo, siempre dentro del marco institucional. “No podemos normalizar el chantaje como método de reclamo”, concluyó.




