El sistema de ascensos desde la Copa Perú tendrá cambios significativos durante la temporada 2025, según las bases vigentes del torneo. Este año, en total serán seis los clubes que logren ascender a categorías superiores: dos a la Liga 2 y cuatro a la Liga 3. Esta modificación apunta a continuar con la integración paulatina del fútbol amateur a la estructura profesional nacional.
Durante la temporada 2024, tanto el campeón como el subcampeón de la Copa Perú lograron su pase a la Liga 2, donde actualmente compiten con la expectativa de alcanzar la primera división. En paralelo, otros 25 clubes que provenían de distintas provincias del país fueron admitidos a la recientemente implementada Liga 3, la cual funciona como torneo intermedio de ascenso rumbo a la Liga 2. Este certamen ya se encuentra en sus etapas finales y otorgará ascenso directo al campeón y subcampeón hacia la segunda división.
De acuerdo con el nuevo reglamento establecido para la temporada 2025, el campeón de esa edición ascenderá de forma directa a la Liga 2 del año 2026. En tanto, el subcampeón deberá disputar un repechaje frente al subcampeón de la Liga 3 2025, en un duelo que determinará al segundo club promovido a la Liga 2 de la siguiente temporada. Este sistema introduce por primera vez una interacción directa entre ambas competencias en la etapa de definición.
Además, las Bases de la Copa Perú 2025 establecen que habrá cuatro cupos de ascenso a la Liga 3, los cuales se asignarán a los equipos mejor posicionados en la tabla de la etapa nacional. Este ranking no se basará exclusivamente en los puntos acumulados, sino también en la fase a la que llegue cada conjunto. En caso de empate en etapas, la clasificación se resolverá comparando el puntaje general conseguido.
Con este nuevo esquema, la Federación Peruana de Fútbol busca ordenar el tránsito entre el fútbol amateur y el profesional, además de dotar de mayor competitividad a los campeonatos intermedios.
Aunque todavía se mantiene el carácter abierto y descentralizado de la Copa Perú, el modelo vigente comienza a perfilar un camino más estructurado de ascensos, con énfasis en el rendimiento sostenido y la progresión por etapas.




