La Universidad Nacional Daniel Alomía Robles (UNDAR) de Huánuco anunció que su primer examen de admisión está proyectado para marzo de 2026, según informó el presidente de su Comisión Organizadora, Dr. Benjamín Velazco Reyes, durante una entrevista concedida a medios locales. No obstante, el proceso se encuentra condicionado al cumplimiento de un requisito clave: la obtención del licenciamiento institucional ante la SUNEDU, prevista recién para el año 2025, de acuerdo con lo manifestado por el funcionario.
El examen se desarrollará tras la aprobación del cronograma oficial y, según indicó Velazco, la universidad ofrecerá dos carreras profesionales: Educación Musical y Artes y Música, con 20 vacantes cada una. El proceso de admisión será particular en comparación con otras universidades públicas del país, ya que se aplicará en tres etapas especializadas: ejecución instrumental, evaluación auditiva (audio perceptivo) y examen de conocimientos generales.
“El examen es sui géneris por la naturaleza musical de la universidad. No es como los exámenes tradicionales”, declaró Velazco. Según precisó, estas etapas buscan medir tanto las capacidades técnicas como la formación general del postulante.
Infraestructura limitada y terreno aún sin resolver
Consultado por las condiciones físicas en las que funcionará la universidad, el presidente de la comisión reconoció que, aunque la infraestructura es pequeña, se encuentra “condicionada” para la formación académica. Según indicó, se cuenta con aulas especializadas, laboratorios, talleres y una sala de instrumentos, además de equipamiento para conformar una orquesta sinfónica y una banda sinfónica universitaria.
En cuanto a docentes, Velazco aseguró que actualmente la universidad dispone de profesionales de la región Huánuco, con grados de maestría y doctorado, y algunos registrados en el Concytec como investigadores. Todos ellos, afirmó, han ingresado cumpliendo los requisitos establecidos por la Ley Universitaria.
No obstante, una de las principales limitaciones señaladas durante la entrevista fue la falta de un terreno formalizado para el desarrollo institucional. El predio de Cayhuayna, originalmente destinado a la universidad cuando aún era instituto, se encuentra en litigio judicial por ocupaciones ilegales, explicó el funcionario. Aunque sostuvo que la propiedad está inscrita formalmente en la SUNARP, el terreno no puede ser utilizado hasta que concluya el proceso legal, que podría resolverse a finales de 2024.
Velazco agregó que la institución espera una asignación presupuestal en 2025 por parte del MEF para la compra de un nuevo terreno. De forma paralela, indicó que también se están evaluando donaciones de predios por parte de gobiernos locales o el Gobierno Regional.
Currículo renovado y sin centro preuniversitario en el corto plazo
Otro punto clave detallado por el presidente de la Comisión Organizadora fue la transformación curricular de la institución tras su paso de instituto a universidad. “Ahora tenemos un currículo articulado en cuatro pilares: humanístico, artístico, tecnológico y científico”, explicó.
La formación incluirá cursos orientados a la interpretación musical, el uso de tecnología, emprendimiento, investigación y responsabilidad social. A diferencia del modelo anterior, ahora se apunta a un perfil profesional integral para los futuros músicos y docentes de arte.
Sin embargo, el Dr. Velazco confirmó que no se habilitará un centro preuniversitario (CEPRE) en esta primera etapa. Señaló que la formación musical requiere más tiempo de preparación que un ciclo convencional de tres o cuatro meses, por lo cual se evalúa más adelante la implementación de un centro preparatorio de larga duración. Esta ausencia podría generar brechas en la preparación de los postulantes, especialmente para aquellos sin formación técnica previa.
Velazco remarcó que las fechas exactas del proceso de admisión solo serán anunciadas luego del licenciamiento por parte de SUNEDU, lo cual condiciona todos los procesos académicos y administrativos de la nueva universidad.
Gestión arrastra deficiencias iniciales, pero aseguran avances en operatividad
Durante la entrevista, el titular de la comisión organizadora también hizo referencia a los problemas administrativos heredados al asumir la gestión, que calificó como uno de los principales desafíos institucionales. “Encontramos personal no idóneo, que no correspondía al perfil necesario para una universidad pública. Hoy, esa situación está resuelta en un 80%”, afirmó.
Según su versión, actualmente se cuenta con una estructura administrativa casi completa, que permitiría avanzar en los procesos internos de planificación, formación y evaluación. Además, indicó que la gestión está impulsando capacitaciones docentes y talleres internos, con el objetivo de profesionalizar y consolidar la identidad institucional de la nueva casa de estudios.
Respecto al proceso de licenciamiento, Velazco no ocultó su preocupación por los obstáculos encontrados. “Este ha sido el problema más agrio. Sin el licenciamiento, la universidad no puede operar plenamente”, sostuvo. Aseguró, sin embargo, que las condiciones básicas de calidad exigidas por SUNEDU ya se vienen cumpliendo progresivamente, especialmente en las áreas de infraestructura, docentes y gestión institucional.
Finalmente, hizo un llamado a la comunidad huanuqueña. “Huánuco es tierra de músicos y de historia cultural. Estamos trabajando para que esta universidad honre ese legado. En 2026 abriremos nuestras puertas al talento de la región”, concluyó.




