El gerente económico de la Cámara de Comercio de Huánuco, Vladimir Espinoza Santiago, manifestó que la reciente caída del dólar no impacta de forma uniforme en todos los sectores productivos del país.
En declaraciones a medios locales, sostuvo que esta tendencia podría ser temporal y que su efecto concreto solo podría evaluarse en el Producto Bruto Interno (PBI) del año 2026, cuando se midan los resultados en materia de producción e inversión.
De acuerdo con su análisis, el descenso del tipo de cambio beneficia principalmente a los importadores de bienes y tecnología, quienes ahora tienen mayores posibilidades de adquirir productos del exterior a menor precio. Sin embargo, los sectores exportadores resultarían perjudicados, especialmente en regiones como Huánuco, donde la economía está fuertemente concentrada en actividades de comercio y servicios.
“El dólar bajo favorece a quienes compran del exterior, pero afecta la competitividad de quienes venden fuera del país”, declaró Espinoza, quien advirtió además que celebrar esta caída como un logro económico sería un diagnóstico equivocado, al no considerar los efectos asimétricos entre actores económicos.
Actividad exportadora en Huánuco representa menos del 0.5% del total nacional
Según explicó el funcionario, hasta la fecha Huánuco ha registrado exportaciones por un total de 112 millones de dólares, una cifra que representa menos del 0.5% del comercio exterior nacional. En términos empresariales, detalló que solo entre 20 y 30 compañías locales están vinculadas a operaciones de exportación, dentro de un universo regional que supera los 38 mil negocios formalmente registrados.
Espinoza consideró que este bajo nivel de participación coloca a la región en una posición vulnerable frente a los cambios en el tipo de cambio, ya que la gran mayoría de actores económicos no se benefician de las condiciones favorables para las exportaciones. En ese sentido, sostuvo que el tipo de cambio actual genera un escenario más ventajoso para importar tecnología, maquinaria o vehículos destinados a modernizar procesos productivos.
No obstante, advirtió que este momento no debe ser interpretado como un espacio para fomentar el consumo inmediato, sino como una ventana estratégica para elevar la capacidad productiva local. “Importar barato no debe ser una oportunidad solo para consumir más, sino para producir mejor”, puntualizó.
Mega Puerto de Chancay incide en precios, no en el tipo de cambio, según análisis
Consultado sobre el impacto del Mega Puerto de Chancay en la economía nacional, Espinoza afirmó que su efecto no estaría vinculado directamente a la caída del dólar, sino a la reducción de costos logísticos y tiempos de entrega de productos procedentes del continente asiático. Según indicó, el tiempo de llegada de mercadería se ha reducido de seis meses a un promedio de mes y medio, lo que ha contribuido a abaratar fletes y dinamizar el flujo comercial.
El representante de la Cámara de Comercio señaló que esta mejora logística podría traducirse en productos más baratos para el consumidor final, pero recalcó que los beneficios dependerán de cómo se articulen estas ventajas con las necesidades productivas locales.
El dato
En cuanto a la política monetaria nacional, Espinoza informó que el Banco Central de Reserva (BCR) aún no ha intervenido en el mercado cambiario, lo que —según su interpretación— indica que la actual fluctuación del dólar no representa todavía una amenaza estructural para la economía. “Cuando el dólar subía fuertemente, el BCR intervenía; hoy no lo ha hecho, lo que sugiere que aún estamos en zona de estabilidad relativa”, explicó.
Economía regional debe priorizar inversión productiva y no depender del consumo
Espinoza también fue consultado por el impacto de la caída del dólar en los créditos bancarios y en los ahorros en moneda extranjera. Aclaró que, en el caso de Huánuco, la mayoría de préstamos están denominados en soles, por lo cual la variación del tipo de cambio no genera efectos significativos en el sistema crediticio local. Solo grandes corporaciones radicadas en Lima mantienen deudas estructuradas en dólares, añadió.
El gerente insistió en que el verdadero desafío para regiones como Huánuco no radica en los movimientos coyunturales del dólar, sino en la capacidad de aprovechar esos momentos para tecnificar y diversificar la economía local. “El consumo barato es un alivio momentáneo, pero la inversión productiva es la única forma de garantizar crecimiento sostenible”, sostuvo.
Finalmente, cuestionó la visión optimista y simplificada que —a su juicio— domina en algunos sectores económicos y mediáticos, donde la caída del dólar es vista como una señal inequívoca de recuperación. Espinoza exhortó a no dejarse llevar por “falsas expectativas”, recordando que los indicadores de corto plazo no siempre se traducen en mejoras estructurales para regiones alejadas del centro económico del país.




