En el vertiginoso mundo laboral actual, la inteligencia artificial se está posicionando como un catalizador de la productividad, pero irónicamente, muchos profesionales se topan con un inesperado cuello de botella: sus propias computadoras. Aquello que antaño representaba una herramienta confiable, hoy puede transformarse en un lastre que compromete el rendimiento, la creatividad y las aspiraciones profesionales. Este fenómeno subraya la necesidad de una actualización tecnológica para mantenerse competitivo en el mercado.
Según la investigación publicada por Gestión, la obsolescencia de los equipos informáticos se presenta como un problema silencioso que impacta directamente la eficiencia y el desarrollo de los trabajadores en el Perú.
El mercado peruano destaca a nivel regional en la adopción de tecnologías de alto rendimiento. De acuerdo con un análisis de Intel de finales de 2024 e inicios de 2025, Perú lidera la concentración del segmento Gaming-Creator dentro del mercado total de PCs (TAM) con un 28%, superando el promedio regional de 6%. Este dato contrasta significativamente con otros países de la región como Chile (17%), Colombia (9%), México (7%), Brasil (3%) y Argentina (1%), evidenciando una fuerte demanda por equipos capaces de manejar tareas intensivas en procesamiento gráfico y creación de contenido. Esta tendencia refleja la evolución del perfil del profesional peruano, que demanda herramientas que soporten sus necesidades tanto laborales como creativas.
Paralelamente, el auge del “Bring Your Own AI” (BYOAI), donde los profesionales emplean sus propias herramientas de IA en el trabajo, expone una brecha creciente entre las expectativas de los usuarios y las capacidades de sus dispositivos. El Índice de Tendencias Laborales 2024 de Microsoft y LinkedIn revela que el 78% de los profesionales que usan IA recurren a sus propias herramientas, lo que sugiere que los equipos proporcionados por las empresas no cumplen con las exigencias del trabajo actual. La adopción de IA se ha acelerado, con un 75% de los trabajadores del conocimiento utilizándola en su día a día. Sin embargo, muchos sienten que su tecnología no está a la altura de las circunstancias, según el informe global de Microsoft (Work Trend Index 2024). Este escenario plantea un desafío para las organizaciones que deben invertir en actualizar su infraestructura tecnológica para optimizar el rendimiento de sus empleados.
Existen señales claras que delatan cuando una computadora se ha quedado rezagada. La lentitud al abrir programas o archivos pesados, la imposibilidad de realizar multitareas de manera eficiente, y los bloqueos repentinos que ocasionan la pérdida de trabajo valioso son indicadores de que el equipo necesita ser renovado. Además, la imposibilidad de aprovechar las nuevas herramientas de IA, las actualizaciones de drivers que no mejoran el rendimiento, las temperaturas elevadas y el ruido excesivo son síntomas de que los componentes están trabajando al límite y de forma ineficiente.
Cuando estas señales se hacen evidentes, es momento de considerar la adquisición de una estación de trabajo (workstation). Estos equipos están diseñados para ofrecer un rendimiento sostenido, con componentes optimizados para tareas intensivas y cargas de IA. “Ya no se trata solo de ofimática. Los profesionales peruanos usan software de análisis, diseño y herramientas de IA que exigen rendimiento superior”, afirma Gabriel Missaglia, gerente de SMB en Lenovo Perú. En este sentido, la inversión en una estación de trabajo se traduce directamente en una mejora de la productividad y la competitividad.




