En el panorama laboral actual, la inteligencia artificial se erige como un motor de productividad, sin embargo, muchos profesionales enfrentan un cuello de botella inesperado: sus propias computadoras. Aquella herramienta que antes facilitaba las tareas, ahora obstaculiza el rendimiento, la creatividad e incluso el crecimiento dentro de la empresa. En un contexto donde la agilidad y la capacidad de adaptación son cruciales, un equipo informático obsoleto puede ser un lastre significativo.
Según la investigación publicada por Gestión.pe, la brecha entre las exigencias laborales modernas, impulsadas por la IA, y la capacidad de los equipos informáticos actuales se está ensanchando. Este desfase tecnológico impacta directamente en la eficiencia y la competitividad de los profesionales peruanos.
Un análisis de Intel, que abarca el cuarto trimestre de 2024 y el primer trimestre de 2025, revela que Perú lidera la concentración del segmento Gaming-Creator dentro del mercado total de PCs (TAM). Esta categoría representa el 28% del mercado local, superando el promedio regional de 6%. Esto sugiere una inclinación hacia equipos de alto rendimiento, aunque no necesariamente enfocados al ámbito laboral tradicional. Un dato importante a considerar es el crecimiento del teletrabajo en el Perú, que según el INEI, se ha incrementado en un 15% en el último año, demandando mayor capacidad en los equipos domésticos.
El “Índice de Tendencias Laborales 2024” de Microsoft y LinkedIn, destaca que el 78% de los profesionales que integran la IA en su trabajo recurren a sus propias herramientas, fenómeno conocido como “Bring Your Own AI” (Trae tu propia IA). Esto implica que, ante la falta de recursos adecuados proporcionados por las empresas, los empleados buscan soluciones por su cuenta, evidenciando la necesidad de una infraestructura tecnológica más sólida en el ámbito empresarial.
Siete señales alertan sobre la obsolescencia de un equipo, desde la lentitud generalizada hasta la imposibilidad de ejecutar tareas múltiples de forma fluida. Los “cuelgues” inesperados, la interrupción de la creatividad por tiempos de espera prolongados y la incapacidad de soportar las nuevas herramientas de IA son indicadores claros de que es hora de una actualización. Incluso problemas aparentemente menores, como el ruido excesivo o el sobrecalentamiento, pueden ser síntomas de un hardware que opera al límite de su capacidad.
Ante estas señales, la transición a una estación de trabajo (workstation) se presenta como una solución viable. Estos equipos están diseñados para ofrecer un rendimiento sostenido, con componentes optimizados para tareas intensivas y cargas de trabajo relacionadas con la IA. Gabriel Missaglia, gerente de SMB en Lenovo Perú, enfatiza que “una estación de trabajo es una inversión directa en productividad y competitividad”, ya que los profesionales peruanos utilizan cada vez más software de análisis, diseño y herramientas de IA que exigen un rendimiento superior.
En definitiva, invertir en una computadora moderna se ha convertido en una estrategia de carrera fundamental. En un mercado laboral cada vez más automatizado e impulsado por la inteligencia artificial, el equipo informático se erige como un factor determinante del desempeño profesional. Evaluar si tu computadora está limitando tu potencial podría ser el primer paso para desbloquear nuevas oportunidades y prosperar en la era del trabajo inteligente, eliminando esa “fricción” entre el talento y la herramienta, como resume Forbes en su análisis sobre la productividad asistida por IA.



