Tribunal Constitucional anula caso Cócteles y borra todas las acusaciones contra Keiko Fujimori

El Tribunal Constitucional (TC) dio un vuelco histórico al panorama judicial y político del país: ordenó archivar de manera definitiva la investigación por lavado de activos y organización criminal contra Keiko Fujimori, al considerar que la Fiscalía construyó un caso sin sustento jurídico y vulneró principios constitucionales. La decisión deja sin efecto más de siete años de pesquisas en torno al denominado caso Cócteles, uno de los procesos más emblemáticos de la lucha anticorrupción en el Perú.


El fallo, respaldado por cinco de los seis magistrados del TC, anula todos los actos procesales desde el inicio de la investigación fiscal y declara fundada la demanda presentada por la defensa de la lideresa de Fuerza Popular, Giulliana Loza. En palabras textuales, el máximo intérprete de la Constitución resolvió:
“Declarar sin efecto todos los actos precedentes del proceso seguido desde el inicio de las investigaciones preliminares tramitados en la Carpeta Fiscal 55-2017.”


Con ello, Keiko Fujimori queda fuera de todo proceso penal vinculado a los aportes de campaña de los años 2011 y 2016, acusaciones que la Fiscalía sostenía como un presunto mecanismo de lavado de dinero procedente de fuentes ilícitas.


Argumentos del TC: el caso “carece de sustento jurídico”
El Tribunal Constitucional sustentó su decisión en dos ejes. Primero, indicó que el delito de lavado de activos en la modalidad de receptación patrimonial —bajo el cual se procesó a Fujimori— no existía en el ordenamiento jurídico al momento de los hechos, pues fue incorporado recién el 26 de noviembre de 2016.


“Interpretar que hubo delito presupondría una aplicación retroactiva y desfavorable de la ley penal”, señala la resolución.


En segundo término, los magistrados sostuvieron que la finalidad política de ganar una elección no puede considerarse delictiva, descartando que una campaña electoral pueda calificarse como organización criminal.


“No se puede equiparar una finalidad política como ganar elecciones a un propósito delictivo”, enfatiza el fallo.


El alcance del fallo: ni inocente ni culpable, pero libre de proceso
El propio Tribunal precisó que su decisión no declara la inocencia ni la culpabilidad de Keiko Fujimori, sino que pone fin a un proceso “carente de base legal y contrario a la Constitución”.


No obstante, la presidenta del TC, Luz Pacheco, emitió un voto singular y advirtió que la mayoría del colegiado “tácitamente está exculpando” a Fujimori, excediendo las competencias del Tribunal.
“Esa decisión invade las competencias del Ministerio Público y del Poder Judicial”, subrayó Pacheco.
Reacciones: críticas y advertencias


La sentencia desató una ola de cuestionamientos. La expresidenta del TC, Marianella Ledesma, calificó el fallo como “abiertamente inconstitucional” al considerar que el habeas corpus fue utilizado de manera indebida.


“Keiko Fujimori no estaba detenida ni amenazada en su libertad, por tanto, este recurso nunca debió ser admitido. Se ha usado el TC como una instancia de blindaje político”, afirmó.


Para analistas y juristas, la decisión marca un antes y un después en la relación entre el Tribunal Constitucional y el sistema de justicia penal, pues sienta un precedente que podría reconfigurar otros casos de corrupción política en trámite.


Lo que queda
El caso Cócteles —emblema de la narrativa anticorrupción del Ministerio Público durante más de una década— ha quedado oficialmente borrado del mapa judicial. Con esta resolución, Keiko Fujimori recupera el control político y legal de su futuro, mientras el país se enfrenta nuevamente al debate entre justicia, impunidad y la independencia de sus instituciones.