En pleno 2025, más de cinco mil familias del sector Aparicio Pomares, en la ciudad de Huánuco, siguen sobreviviendo sin acceso a agua potable. Mientras gran parte del país avanza en proyectos de modernización urbana, en este populoso asentamiento humano, las familias compran baldes de agua o esperan que llueva para cocinar, lavar o simplemente bañarse.
“Aquí cuidamos el agua como oro. Nosotros compramos agua, lo que podemos unos baldecitos, cada siete u ochos días, sin embargo, debemos recoger agua de lluvia para poder asearnos y bañarnos y cubrir algunas necesidades como el lavado de ropa y de servicios…”, indicó un vecino.
Según testimonios, los vecinos —cansados de promesas incumplidas— han optado por transportar agua desde la zona de Lanjas, utilizando sus propios medios. Lo hacen sin apoyo institucional, sin subsidios ni garantías, impulsados solo por la necesidad básica de subsistir. No obstante, algunos vecinos recalcaron que los bebés, menores y adultos mayores corren en riesgo de enfermarse, ya que consumen agua sin calidad. “Los niños terminan con enfermedades estomacales, pero no hay de otras, debemos consumir agua de lluvia”, expresó una vecina.
La situación crítica no es nueva, pero se ha vuelto insostenible. El futuro del acceso permanente al recurso hídrico depende ahora de una decisión administrativa: la creación de la Unidad de Gestión Municipal (UGM), un requisito indispensable para formalizar el proyecto de distribución de agua en la zona, que hasta el momento no ha sido atendido por la Municipalidad Provincial de Huánuco.
De acuerdo con los dirigentes de los asentamientos, la comunidad ya ha avanzado con la instalación de un canal de agua, el cual se encuentra al 95 % de ejecución. Sin embargo, sin la creación oficial de la UGM, el sistema no puede entrar en operación legal.
La población sostiene que la solicitud para dicha unidad fue presentada formalmente el año pasado y, hasta ahora, no ha recibido respuesta. De acuerdo con las normas vigentes, un plazo mayor a 30 días sin respuesta constituiría “silencio administrativo”, pero aún así no se ha producido acción alguna desde la comuna.
“Estamos hartos de esperar. Los políticos solo vienen en campaña y después desaparecen”, indicó uno de los vecinos consultados. “Nosotros ya hicimos el canal. Ahora falta que el alcalde cumpla con su parte”, añadió.




