El fallo de AWS, la plataforma de computación en la nube de Amazon, genera disrupciones en Internet a nivel mundial

El pasado lunes, una interrupción en los servicios de Amazon Web Services (AWS) provocó un apagón digital que afectó a usuarios de todo el mundo. La caída, que se extendió por varias horas, impactó a numerosas plataformas en línea, desde redes sociales hasta servicios financieros, evidenciando la creciente dependencia de la infraestructura en la nube y las vulnerabilidades inherentes a esta centralización. AWS, la división de computación en la nube de Amazon, aloja una vasta cantidad de servicios web, bases de datos e infraestructura tecnológica para empresas de diversos tamaños.

Según la investigación publicada por Gestión, la avería de AWS no solo interrumpió el acceso a populares aplicaciones, sino que también puso en tela de juicio la robustez y fiabilidad de los sistemas que sustentan gran parte de la economía digital actual.

Desde gigantes del sector como Airbnb y Reddit hasta videojuegos de enorme popularidad como Roblox y Brawl Stars, la interrupción afectó la experiencia de millones de usuarios. En el sector financiero, el banco Lloyds en Reino Unido confirmó que varios de sus servicios se vieron comprometidos, mientras que Coinbase, una de las principales plataformas de intercambio de criptomonedas, reportó “problemas a raíz de una falla AWS”.

La magnitud del impacto se extendió incluso al ámbito de la inteligencia artificial. Aravind Srinivas, director ejecutivo de Perplexity, una prometedora startup en este campo, comunicó a través de la red social X que su programa de IA se encontraba inoperativo debido a la falla de AWS. Esta incidencia destaca la importancia de la nube como plataforma crucial para el desarrollo y despliegue de tecnologías emergentes.

Downdetector, una plataforma que monitorea interrupciones de servicios en línea, también reportó problemas en plataformas de video como Prime Video, propiedad de Amazon, evidenciando un efecto dominó que abarcó diversos ámbitos del entretenimiento digital. La caída no solo generó frustración entre los usuarios, sino que también ocasionó pérdidas económicas y daños a la reputación para las empresas afectadas.

Aunque la situación se normalizó a media jornada, tras el anuncio de AWS de que “la mayoría de operaciones del servicio AWS funcionan actualmente con normalidad”, la compañía advirtió sobre posibles ralentizaciones mientras se completa la resolución total del incidente. La raíz del problema se identificó como un fallo en los sistemas del nombre de dominios (DNS), fundamentales para la navegación en internet.

Expertos en ciberseguridad como Junade Ali del IET (Institution of Engineering and Technology) señalan que esta avería “pone de manifiesto los retos que plantea la dependencia” de proveedores de servicios con sede en el extranjero, como Amazon, Microsoft y Alphabet (Google). Michael Hewson, analista financiero, añade que el incidente plantea “serias dudas” sobre la externalización de infraestructura esencial a un grupo reducido de proveedores externos, incluso en busca de ahorros.