Con el objetivo de fortalecer la preparación comunitaria frente a desastres naturales, el director de Riesgos y Desastres del Gobierno Regional de Huánuco, Luigi Vidal, informó que se viene implementando una estrategia de simulacros en distintos puntos del departamento.
Según manifestó el funcionario, estas acciones buscan sensibilizar a la población mediante prácticas reales de evacuación en zonas identificadas como de alto riesgo.
Vidal explicó que se han programado tres simulacros consecutivos —mañana, tarde y noche—, como parte de un cronograma que incluye una cuarta jornada prevista para el mes de diciembre. “La idea es preparar a la población para que, ante un evento real, sepa cómo reaccionar”, declaró, durante una actividad oficial.
Reporte técnico
El funcionario destacó que una de las zonas priorizadas es Las Moras, por su condición geográfica de altura y su carácter “tuborizado”. Afirmó que se trata de un lugar ideal para ensayar rutas de evacuación, debido a las condiciones logísticas y el tipo de riesgo que representa.
Cada provincia y distrito, señaló Vidal, tiene la responsabilidad de enviar un reporte técnico posterior al simulacro, documento que luego es consolidado por el Gobierno Regional y remitido a INDECI Lima para su evaluación y registro nacional. Esta etapa de sistematización, dijo, es fundamental para medir el nivel de preparación y corregir deficiencias.
Sobre la fecha del simulacro nocturno realizado el 13 de octubre, el funcionario aclaró que no corresponde a ningún desastre histórico conmemorativo. “En algunos casos anteriores ha coincidido con aniversarios regionales, pero en esta oportunidad se programó como la tercera práctica del año”, sostuvo.
Intervención en Llicua
Paralelamente a las actividades de simulacro, el Gobierno Regional viene ejecutando una obra de mitigación de riesgos en la zona de Llicua, según informó el propio Vidal. Se trata —de acuerdo con sus declaraciones— de una intervención estructural orientada a reducir vulnerabilidades frente a fenómenos naturales, particularmente en zonas expuestas a deslizamientos o crecidas de río.
Entre los trabajos que se vienen desarrollando, el funcionario mencionó la eliminación de material excedente, la estabilización de taludes en zonas altas, la instalación de enrocados en sectores intermedios y labores de descolmatación en el cauce del río. Estas acciones —señaló— forman parte de un proyecto que cuenta con presupuesto específico y supervisión técnica por partidas.
“Cada fase tiene un residente de obra y supervisores asignados”, afirmó Vidal, quien agregó que la prevención en el tramo del río también está bajo responsabilidad del contratista.
No se brindaron mayores detalles sobre plazos de ejecución ni montos asignados, aunque aseguró que se trata de una obra priorizada dentro del plan regional de reducción de riesgos.




