“Nada es más hermoso que conocer la verdad,
nada es más vergonzoso que aprobar la
mentira, y tomarla por verdad”
(Cicerón)
En el escenario nacional, vemos como los congresistas hacen desfilar al Ejecutivo para tratar de interpelarlos, y en ese afán hemos perdido a buenos profesionales que han estado ocupando las carteras ministeriales de Educación, Transporte y ahora Economía, que también se ve amenazada. Hasta cuándo comprenderemos que el accionar político es para construir, gestionar y gerenciar mejor; sin embargo nos hemos acostumbrado a traer abajo a personas profesionales, solo para generar caos y desconcierto, y al final tener un contralor como el que tenemos. Ya es tiempo, que los peruanos nos demos cuenta que la desunión entre nosotros ha sido la que ha sumido al país en este caos que nos hace un país periférico, y la perdida de grandes batallas ha sido por la desunión reinante
Por otro lado, vemos cómo las diversas universidades del país, se pronuncian abiertamente sobre la magnitud del problema generado por el artículo 84 de la Ley Universitaria, felizmente que son pocas las universidades que han cometido tremendo atropello, y por eso se demanda que no exista límite de edad para el ejercicio de la docencia en las universidades públicas, de igual manera que en las privadas no existe ese límite. Es curioso que en la mayoría de los países haya avances notables sobre la esperanza de vida cada vez más creciente, y acá en el Perú a nuestros docentes queremos matarlos en vida cesándolos cuando esta gente no solo ha acumulado cantidad de conocimientos y experiencia, sino que presentan una lucidez increíble que ayuda en el proceso de enseñanza aprendizaje.
Confiamos ahora en el Poder Judicial que ha caído en manos de un gran señor como Duberly Rodríguez, así como el caso de nuestros colegas de Huánuco está en manos de magistrados que conocemos de su valía y defensa de la verdad y la justicia.
En cuanto al Congreso, hay varios proyectos para derogar este artículo y solicitan la incorporación de quienes fueron injustamente cesados como los de Huánuco; felizmente en común acuerdo los congresistas, varios de ellos ejercen la docencia universitaria, han analizado y haciendo ejercicio del derecho de iniciativa legislativa, han presentado proyectos de ley como el 1103/2016-CR por la congresista huanuqueña de Fuerza Popular, Karina Beteta Rubín, el Proyecto 739/2016-CR de Juan Sheput Moore del grupo parlamentario Peruanos por el Cambio. Otra es del congresista aprista Javier Velásquez quien propuso que el límite de edad para cese sea de 80 años. El congresista Román Valdivia resume la necesidad de anular esta parte del artículo, para que no haya más límites de edad.
La bancada del Frente Amplio (FA) también presentó un proyecto para apoyar a que no haya límite de edad, entre otros.
Confiamos en que la vista de la causa de los docentes de la Universidad Hermilio Valdizán defienda y abogue por su reposición laboral, que sería lo justo y serviría de antecedente para el ejercicio de la justicia nacional.



