La temporada 2025-2026 de la Champions League femenina ha comenzado con un claro mensaje del FC Barcelona, actual campeón. Tras la dolorosa derrota en la final de Lisboa en la campaña previa, donde el Lyon se alzó con el título, las blaugranas han demostrado que la ambición por revalidar el campeonato europeo sigue intacta. El “nuevo formato” de la competición, que busca una mayor igualdad y competitividad, no ha amedrentado al conjunto catalán, que se presenta, una vez más, como uno de los grandes favoritos. El equipo, ahora bajo la dirección técnica de Pere Romeu y José Barcala, ha exhibido una notable evolución táctica y una solidez que ilusiona a la afición culé.
“Orgullo” recuperado fue la consigna del Barcelona en el encuentro frente al Bayern de Múnich, disputado en el Johan Cruyff.
Según el reportaje de El País, el Barcelona salió con hambre y fuego a recuperar el orgullo perdido. El dominio fue tal que las alemanas se vieron superadas en todas las líneas del campo. “…según la investigación publicada por El País”, prácticamente todo le salió bien al Barça, recuperando su identidad insaciable y evidenciando tener el mejor centro del campo del mundo.
El partido se convirtió en un auténtico “recital ofensivo”, inaugurado por Alexia Putellas a los pocos minutos del inicio. Su tanto, más allá de la belleza del gesto técnico, simbolizó la “reivindicación” del equipo tras las críticas recibidas la temporada pasada. A la fiesta goleadora se unieron nombres como Ewa Pajor, Salma Paralluelo y Claudia Pina, quienes demostraron la profundidad de la plantilla azulgrana. La victoria por 7-1 no solo significó un importante triunfo en el debut de la Champions, sino también una declaración de intenciones de un equipo que aspira a seguir haciendo historia en el fútbol femenino. El camino hacia Oslo, sede de la final, ha comenzado con una inyección de moral y la confirmación de que el Barcelona está dispuesto a luchar por todos los títulos en juego. Este partido se da en un contexto donde “Alexia Putellas” está nominada nuevamente al balón de oro y es un punto clave en su posible elección. La contienda frente al Bayern reflejo la superioridad del equipo Español donde la posesión fue del 65% y los tiros a puerta superaron el doble que el rival. La victoria también sirvió para reafirmar el “liderazgo” de Aitana Bonmatí en el mediocampo, una jugadora que se ha convertido en la brújula del equipo y que marca el ritmo del juego con su visión y calidad técnica.



