Israel y Hamás negocian en Egipto los términos del plan de paz propuesto por Trump

En medio de la prolongada crisis en Gaza, Israel y Hamás mantienen negociaciones indirectas en Sharm el Sheij (Egipto) con mediación de Estados Unidos, Egipto y Catar, para definir los términos del plan de paz impulsado por el presidente estadounidense Donald Trump, presentado el pasado 29 de septiembre.


El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, aceptó la propuesta en su totalidad, mientras que Hamás lo hizo de forma parcial, principalmente en lo referente al intercambio de prisioneros, tanto vivos como fallecidos. Sin embargo, el grupo palestino advirtió que persisten desacuerdos estructurales sobre el reconocimiento del Estado palestino y las condiciones del retiro militar israelí.


“El acuerdo de Trump no establece el reconocimiento del Estado palestino por parte de Israel, y ese sigue siendo el punto de mayor conflicto”, explicó.


El plan de Trump: una propuesta favorable a Israel
De acuerdo con los especialistas consultados, el documento elaborado por asesores cercanos a Trump fue negociado directamente con Netanyahu, sin incluir a representantes palestinos.
“El plan es una propuesta hecha por Estados Unidos y aceptada por Israel, pero no consultada con la otra parte. En esencia, les dice a los palestinos: aceptan o continúan los bombardeos”, sostuvo el analista Farid Kahhat, quien subrayó que el texto “no menciona el derecho de los palestinos a un Estado ni establece un calendario para el retiro total de tropas israelíes”.


Por su parte, Francisco Belaunde consideró que el acuerdo, de concretarse, podría ser políticamente costoso tanto para Hamás como para Netanyahu. “Ambos perderían poder. Hamás, por ceder ante un pacto condicionado, y Netanyahu, porque una paz duradera debilitaría su discurso de seguridad nacional”, señaló.


Temas pendientes
Las delegaciones técnicas discuten en Egipto mecanismos operativos del posible alto al fuego y del intercambio de prisioneros. Sin embargo, fuentes diplomáticas señalan que los puntos más sensibles —y aún sin consenso— son: Reconocimiento formal del Estado palestino y su incorporación plena a la ONU. Calendario para la retirada de tropas israelíes de Gaza y Cisjordania.


Definición del gobierno en Gaza y su relación con la Autoridad Nacional Palestina. Desarme progresivo de Hamás y control internacional sobre la entrega de armas. Cumplimiento de resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU, que Israel ha desatendido, especialmente las referidas a la expansión de colonias.
“Israel continúa incumpliendo el derecho internacional, ampliando sus asentamientos y sin reconocer al Estado palestino. Ninguno de esos compromisos figura claramente en el plan”, remarcó Vidarte.