El baloncesto español vive un momento de gran expectación con el inicio de las competiciones europeas. Los equipos se preparan intensamente para afrontar una temporada que se presenta desafiante y llena de emociones, y la reciente jornada de Euroliga no ha hecho más que avivar las expectativas. Los aficionados aguardan con ilusión cada partido, anticipando duelos tácticos y exhibiciones de talento individual y colectivo. La atención se centra especialmente en la Euroliga, donde los representantes españoles buscan consolidarse entre los mejores del continente. Los recientes movimientos en el mercado de fichajes han reforzado las plantillas, prometiendo una lucha aún más reñida por el título.
El Valencia Basket ha inaugurado su nuevo hogar, el Roig Arena, con una victoria que ha entusiasmado a la afición, según el reportaje de El País. El encuentro no solo marcó el debut en la flamante instalación, sino que también sirvió para constatar el buen momento de forma del equipo. La atmósfera en el recinto fue electrizante, con 14.606 espectadores que ovacionaron a Juan Roig por su contribución al equipo y a la ciudad. La figura destacada del partido fue Sergio de Larrea, MVP de la Supercopa, quien demostró su dominio, pero también el joven Larry, con 19 años y un impresionante despliegue de 23 puntos en 21 minutos, superando al Virtus de Bolonia por 103-94.
Pedro Martínez parece haber encontrado la fórmula para un inicio de temporada exitoso. Su equipo ya acumula cuatro victorias consecutivas, demostrando una solidez tanto en ataque como en defensa. Frente al Virtus de Dusko Ivanovic, el Valencia Basket supo combinar su capacidad ofensiva con momentos de gran intensidad defensiva. Este equilibrio, sumado al talento emergente de Larry, fue clave para abrir una brecha decisiva en el último cuarto. El Virtus, a pesar de haber remontado desventajas de hasta 12 puntos, no pudo mantener el ritmo, desmoronándose ante la presión del equipo valenciano. La afición, sin duda, vivió “el estreno soñado del Roig Arena”, un nuevo símbolo para el baloncesto en la ciudad. La victoria permite al Valencia consolidarse como un aspirante serio en la competición europea, generando optimismo entre sus seguidores y expertos.
El Baskonia, por otro lado, experimentó una dura derrota en su visita al Asvel en las afueras de Lyon (102-95). A pesar de un comienzo prometedor, el equipo vitoriano sufrió un apagón a partir del minuto 15. Luwawu-Cabarrot, inicialmente inspirado frente a su antiguo equipo, vio disminuida su motivación, arrastrando al resto del equipo a una espiral de ineficacia, especialmente en el rebote defensivo, permitiendo al equipo francés tener múltiples oportunidades de tiro por ataque. Del 13-26 inicial se pasó a un 48-45 al descanso, marcando un punto de inflexión negativo. La “reacción final” del Baskonia solo sirvió para maquillar el resultado, aunque, considerando la renovación del equipo, no dejó malas sensaciones de cara al futuro, un consuelo para los aficionados. Paolo Galbiati busca implementar un estilo de juego rápido, de campo a campo, pero aún necesita afinar la precisión del equipo.
El Barcelona logró una valiosa victoria a domicilio frente al Panathinaikos en el OAKA (96-103), un escenario históricamente complicado. A pesar del espectacular partido de Juancho Hernangómez, que sumó 27 puntos, ocho rebotes y 39 de valoración, la efectividad azulgrana se impuso desde el primer cuarto. Los de Joan Peñarroya controlaron la ventaja durante gran parte del encuentro, llevándose un triunfo crucial de Atenas. La victoria permite al Barcelona enderezar el rumbo en Europa, tras un inicio titubeante. El Real Madrid también sumó una victoria esta jornada, completando un buen balance para los equipos españoles, con la única excepción del Baskonia. El Valencia se destaca como el único equipo español con dos victorias en dos partidos, mientras que el Baskonia aún busca su primer triunfo. La temporada promete emociones fuertes, y la competencia se presenta más reñida que nunca.




