Con Lo Celso al mando, el Betis supera al Ludogorets en competición europea con una actuación destacada.

El Real Betis Balompié ha logrado su primera victoria en la presente edición de la Europa League, tras imponerse con autoridad al Ludogorets búlgaro en un encuentro disputado en condiciones climáticas adversas. Este triunfo, sumado al empate conseguido en la jornada inaugural frente al Nottingham Forest, fortalece las aspiraciones del conjunto sevillano en el torneo continental. La “victoria bética” cobra mayor relevancia considerando la exigencia que habitualmente representa jugar como visitante en competiciones europeas. La solidez defensiva y el acierto de cara al gol fueron determinantes para el resultado final, consolidando un momento dulce para el equipo.

Victoria europea

Según el reportaje de El País, el encuentro se saldó con una victoria incontestable del Betis ante el Ludogorets, sumando tres puntos valiosos en la Europa League. El triunfo, además de la evidente mejora en la clasificación del grupo, inyecta moral al vestuario, especialmente por la forma en que se obtuvo y la gestión de la plantilla realizada por Manuel Pellegrini. La capacidad del Betis para sobreponerse a las adversidades climáticas y al planteamiento táctico del rival, demuestran la madurez y el compromiso del equipo.

El partido, disputado el 2 de octubre de 2025, tuvo como protagonista a Giovani Lo Celso, autor del primer tanto y líder indiscutible del equipo en el terreno de juego. Su gol, un disparo colocado y preciso, abrió el camino hacia la victoria. No obstante, el trabajo colectivo fue fundamental, con una defensa sólida que impidió que el Ludogorets generara ocasiones claras de gol y un ataque efectivo que aprovechó las oportunidades creadas. “Pellegrini demostró su capacidad” para gestionar una plantilla amplia y competitiva, realizando rotaciones que no afectaron el rendimiento del equipo. La actuación del Betis refuerza su candidatura a avanzar a las siguientes fases de la Europa League. La entrada de jugadores como Amrabat y Abde, que gozaron de minutos y aportaron frescura al ataque, evidencia la profundidad de banquillo del conjunto verdiblanco.