Periodistas huanuqueños celebran su día: verdad, transparencia y compromiso con la comunidad

El Día del Periodista, celebrado cada 1 de octubre en el Perú, no es solo una efeméride institucional. En regiones como Huánuco, donde las voces ciudadanas todavía luchan por hacerse escuchar, esta fecha representa una pausa imprescindible para reconocer el rol esencial que cumple la prensa en la construcción de la vida democrática. Desde las emisoras radiales hasta las redacciones digitales, los hombres y mujeres de prensa son quienes sostienen la línea de defensa entre la información verificada y la manipulación interesada.


Ayer, un grupo de periodistas huanuqueños se reunió de manera sencilla pero simbólica para conmemorar esta jornada. En sus intervenciones se reiteró una idea que sigue vigente, incluso frente al avance de la inteligencia artificial o las redes sociales: el periodismo no es solo oficio ni rutina, es un compromiso moral con la verdad. En Huánuco, ejercer esa verdad no es tarea menor. Implica recorrer territorios donde escasea la institucionalidad, donde muchas veces no hay archivos, acceso a datos ni fuentes dispuestas a hablar. Implica también soportar presiones de actores políticos, económicos y hasta criminales.


Varios comunicadores coincidieron en que ser periodista en Huánuco no se limita a informar; es también investigar, interpretar, cuestionar y amplificar la voz de una ciudadanía que, en no pocos casos, permanece invisibilizada. Para hacerlo, se requiere más que un micrófono o una cámara: se necesita tiempo, rigor y, sobre todo, convicción ética. Se trata de una profesión que en esta región muchas veces se ejerce sin las condiciones laborales mínimas, sin seguridad jurídica y con una precariedad que contrasta con la magnitud de la responsabilidad asumida.


Más allá del justo homenaje que significa esta celebración, varios participantes recordaron que el trabajo del periodista no debe reconocerse solo cada 1 de octubre. La prensa tiene un papel activo y permanente en la vida pública: fiscaliza, contextualiza y orienta. Por ello, el periodismo debe estar presente todos los días, especialmente cuando se trata de poner luz en medio de la oscuridad institucional o de contar historias que el poder quisiera mantener ocultas.


Desde esta tribuna, saludamos a todos los periodistas huanuqueños y peruanos que, desde sus respectivas trincheras, siguen creyendo que informar con veracidad es una forma de servicio público. Feliz día a quienes no temen incomodar, a quienes escogen la precisión por encima del impacto, y a quienes, en medio de tantas dificultades, siguen haciendo del periodismo un acto de resistencia cotidiana. Que esta fecha no sea un punto de llegada, sino un recordatorio constante del deber de ejercer la palabra con dignidad.