El estado del campo del estadio Heraclio Tapia de Huánuco vuelve a generar preocupación. Pese a que allegados a la Municipalidad intentaron minimizar los daños ocasionados durante las actividades por el aniversario de la ciudad, las evidencias sobre el terreno muestran una realidad difícil de ocultar. A más de un mes de aquellas celebraciones, la cancha aún no logra recuperarse completamente.
Según pudo constatarse in situ, amplios sectores del campo quedaron severamente maltratados. En varias zonas, la hierba fue destruida por completo y no se logró su regeneración natural. Ante ello, trabajadores del estadio se vieron obligados a extraer grandes planchas de césped desde el perímetro exterior para reemplazar las áreas más afectadas. Estas nuevas secciones aún están en proceso de asentamiento, y las uniones con el resto del terreno son claramente visibles.
Actualmente, los desniveles y ondulaciones han reaparecido, especialmente en el círculo central, la línea media y las áreas finales del campo. Esta situación ha sido aprovechada por el técnico de Alianza UDH, quien realizó críticas hacia las condiciones del terreno. No obstante, desde distintos sectores se recuerda que varios equipos en el país juegan en canchas con condiciones similares o peores sin utilizarlo como excusa para justificar resultados negativos.




