La Dirección Regional de Agricultura otorgó un plazo de cinco días hábiles a la empresa Jara Food Service, encargada del suministro de fertilizantes del Proyecto Papa Nativa, para reemplazar cuatro toneladas de insumos agrícolas que, según análisis técnicos, no cumplían con los estándares establecidos en la ficha técnica del proyecto.
La medida fue anunciada por el Ing. Wilder Blanco Miranda, actual responsable de dicha institución, tras una serie de denuncias realizadas por agricultores beneficiarios.
Explicó que el caso se encuentra en etapa de fiscalización interna y pasará un procedimiento administrativo, donde la entidad le enviará una notificación oficial a la empresa proveedora Jara Food Service. Esto será vía notarial y que el proveedor tiene cinco días hábiles, contados a partir de la recepción, para cumplir con el reemplazo.
De acuerdo con las declaraciones de Blanco Miranda, los fertilizantes presentaron irregularidades en su composición y concentración de nutrientes. Según indicó el funcionario, los insumos fueron analizados en un laboratorio especializado de La Molina, donde se concluyó que no alcanzaban los niveles mínimos de calidad exigidos por el proyecto.
“Se ha certificado al proveedor para que proceda al cambio de todos estos productos”, manifestó durante una entrevista radial.
El representante regional explicó que la detección de esta deficiencia no se realizó durante la recepción inicial, sino durante la etapa de distribución, ya que el producto llegó completamente envasado y sellado, lo que impidió un análisis visual inmediato.
Proyecto bajo cuestionamientos
Según explicó la DRA, la advertencia fue emitida por el equipo técnico del proyecto, quienes al notar inconsistencias en el campo, procedieron a escalar el caso a la parte administrativa. Tras ello, se dispuso el envío de muestras al laboratorio para un análisis más riguroso.
El fertilizante cuestionado fue identificado como fosfato de amonio, un insumo clave en el desarrollo del cultivo de papa. Sin embargo, las autoridades evitaron brindar mayores detalles sobre la marca comercial del producto distribuido, alegando que esa información “no fue proporcionada públicamente” al momento de la entrevista.
En respuesta a las denuncias ciudadanas, Wilder Blanco aclaró que, hasta el momento, no se puede afirmar la existencia de una red de adulteración ni una práctica sistemática. “No podríamos tomarnos la libertad de mencionar ese concepto”, declaró, en alusión a los cuestionamientos sobre una posible “mafia de fertilizantes adulterados” en la región.
Mantendrán cronograma
El funcionario regional también reconoció que este incidente podría generar un retraso en los plazos previstos de entrega, dado que la campaña agrícola está programada para iniciar en octubre. No obstante, aseguró que la entidad está trabajando para cumplir con el cronograma establecido, una vez que la empresa proveedora realice el cambio de los insumos observados.
Empresa ofrecía menor precio
Consultado sobre la selección del proveedor, Blanco Miranda indicó que la adjudicación del contrato fue realizada mediante un proceso de subasta inversa electrónica, donde el criterio principal fue el menor precio ofertado. “Ese es el tipo de proceso que se maneja; gana quien tenga el precio más bajo”, afirmó.
El dato
La DRA precisó que Jara Food Service no había trabajado antes en proyectos similares bajo esta gestión, y que este sería el primer caso reportado de productos fuera de norma por parte de dicha empresa. Pese a las observaciones, la institución no detalló si se abrirá un proceso sancionador o de exclusión contractual.




