El distrito de Castillo Grande, en la provincia de Leoncio Prado, vive la crisis más severa en el suministro de agua potable de los últimos años. Según informó la Empresa Prestadora de Servicios Seda Huánuco – zonal Leoncio Prado, la planta solo funciona al 40 % de su capacidad, lo que mantiene a más de 3500 usuarios en condiciones de racionamiento. En los sectores altos del distrito, vecinos denunciaron que el servicio no llega con regularidad, por lo que deben almacenar agua en baldes o improvisar reservorios comunitarios.
De acuerdo con Julio Cárdenas Vega, coordinador del equipo zonal de Seda Huánuco, la red de abastecimiento depende de dos pozos caisson con más de 39 años de antigüedad, diseñados originalmente para 400 usuarios. Actualmente, estas instalaciones intentan cubrir más de 9,000 conexiones activas, lo que —según indicó el funcionario— hace inviable una mejora sin un proyecto integral de reposición. Cárdenas precisó que la obra de agua y alcantarillado para Rupa Rupa – Tingo María, considerada la principal solución, permanece paralizada desde 2012 por hechos de corrupción, acumulando más de 14 años de retraso.
Medidas de emergencia sin resultados sostenibles
Como medida temporal, Seda Huánuco aplica la sectorización del servicio: se cierran válvulas en zonas bajas para que otras áreas reciban agua durante la madrugada. También se evalúa el uso de cisternas y la perforación de nuevos pozos, aunque el propio organismo reconoció que varias fuentes presentan hierro, manganeso o salinidad, lo que las hace no aptas para consumo humano. “La EPS hace lo posible para sostener el servicio, pero mejorar es imposible con esta infraestructura”, sostuvo Cárdenas.
Vecinos recordaron que años atrás una gestión edil en Castillo Grande decidió retirarse del proyecto integral de agua y alcantarillado impulsado por el Ministerio de Vivienda, lo que dejó al distrito sin alternativas claras. El funcionario de Seda Huánuco cuestionó además la ausencia de planes de contingencia y la falta de interés político para priorizar una solución estructural. “Cada año vivimos lo mismo y no hay un plan serio para atender la emergencia”, criticó.
Dato:
El Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (Senamhi) proyectó que la temporada de estiaje podría extenderse por al menos 30 días más. Este escenario —según advirtieron especialistas— amenaza con profundizar la crisis en Castillo Grande, un distrito que paradójicamente se encuentra rodeado de ríos y cataratas, pero sin acceso regular a agua potable. Las familias esperan que las autoridades locales y regionales retomen de inmediato los proyectos paralizados y garanticen la ejecución de una obra que se ha convertido en la única salida a un problema recurrente. Inforegión.




