El mundo del deporte une a figuras estelares de diversas disciplinas, demostrando que la pasión por la competición trasciende los límites de cada especialidad. En esta ocasión, el golf se convierte en el escenario donde un gigante del baloncesto, Pau Gasol, comparte terreno con celebridades del cine, la música y otros deportes, en el preludio de la prestigiosa Ryder Cup. Este evento, más allá de su carácter lúdico, sirve como un catalizador de entusiasmo y anticipación para el enfrentamiento principal entre los equipos europeos y estadounidenses. La presencia de Gasol añade un atractivo especial, dada su reconocida trayectoria y carisma, conectando así diferentes audiencias y generando un ambiente festivo en torno al golf.
Según el reportaje de El País, el expívot catalán, con sus imponentes 2,15 metros, destacaba entre golfistas y aficionados en el campo de Bethpage Black. Participó en el partido de las estrellas de la Ryder Cup, un All Star que reunió a personalidades europeas y estadounidenses como anticipo al gran duelo. Gasol compartió equipo con la actriz británica Catherine Zeta-Jones, quien desde su 1,70m de estatura, miraba hacia arriba al mito del deporte español. Sus rivales fueron Michael Strahan, exjugador de fútbol americano de los New York Giants durante 15 temporadas, y la cantante Miranda Lambert. En una competición a 11 hoyos, el equipo estadounidense se alzó con la victoria por un estrecho margen de 6-5. La Ryder de los famosos, en su conjunto, también favoreció al equipo local por 25-19 tras cuatro encuentros en los que participaron otras figuras como Toni Kukoc, John McEnroe, Eli Manning, Brooklyn Beckham y el chef José Andrés.
“La Ryder Cup”, uno de los torneos de golf más importantes a nivel mundial, no solo atrae a los mejores golfistas, sino que también convoca a celebridades que comparten la pasión por este deporte. La edición de este año se realiza en Nueva York, específicamente en Bethpage Black, un campo desafiante conocido por su dificultad y exigencia física para los jugadores. Este evento, previo al torneo principal, ofrece un ambiente distendido y entretenido, donde las estrellas pueden mostrar sus habilidades en el golf y conectar con el público de una manera más cercana.
La participación de Pau Gasol no se limitó al mero entretenimiento. Después de su golpe de salida en el hoyo 18, Gasol expresó su apoyo al equipo europeo, destacando la química que demostraron al ganar en Roma. “El factor público”, según Gasol, podría ser un arma de doble filo, impulsando a los americanos pero también motivando a los europeos a jugar con esa energía. Sus dos décadas en la NBA le han enseñado a desenvolverse en ambientes hostiles, una experiencia valiosa para el equipo europeo en suelo americano. Además, el artículo destaca un detalle importante: Catherine Zeta-Jones cumplió 56 años ese jueves, recibiendo felicitaciones del público. La competitividad de Gasol, lejos de desaparecer, se ha trasladado al campo de golf. Un putt de media distancia en el hoyo 17, que reavivó las esperanzas de sumar puntos, desató su espíritu ganador, con un puño apretado y un grito de “¡Vamos!”.
Tras el partido, el deportista catalán se dirigió a Nueva York para participar en un acto en el marco de la Asamblea General de la ONU, representando a su fundación contra la obesidad infantil y como embajador mundial de Unicef. “Su compromiso” con causas sociales demuestra que su influencia trasciende el ámbito deportivo. El domingo, Gasol planea regresar al campo para apoyar al equipo europeo, mostrando su compromiso y entusiasmo por la Ryder Cup.




