Laguna Viña del Río: Descartan uso de geomembrana y anuncian colocación de filtros de alta tecnología

El Gobierno Regional de Huánuco anunció ajustes significativos en el diseño del proyecto urbano de la Laguna Viña del Río. La medida más destacada es el retiro definitivo de la geomembrana inicialmente considerada para el lecho del espejo de agua.


Así indicó José Medina Vargas, subgerente de Obras y Supervisión del Gobierno Regional. Explicó que la decisión fue tomada tras una evaluación técnica especializada debido a los constantes de la población en reevaluar el proyecto.


Según indicó, el uso de geomembranas podía generar efectos adversos en la filtración natural del agua hacia las orillas de la laguna, lo cual podría afectar el desarrollo de vegetación y alterar el equilibrio ecológico del área. El funcionario declaró que esta observación fue planteada por una ingeniera especialista en la materia, cuyo análisis fue considerado determinante para descartar el componente.


Aseguró que desde un inicio el enfoque del proyecto será recreativo y cultural, y negó que exista intención alguna de afectar negativamente al ecosistema y la naturaleza de la zona. También afirmó que no se contempla la tala de árboles en el plan actualizado, y que, por el contrario, se proyecta una ampliación del arbolado existente. “La pretensión del proyecto es hasta duplicar la cantidad de árboles, lo cual mejorará óptimamente la reserva de riqueza de flora y fauna”, explicó.


El proyecto urbano sigue en etapa de elaboración del expediente técnico, y según el funcionario, continuará incorporando aportes de profesionales, colectivos e instituciones pertinentes. Esto debido a la nueva plataforma recientemente creada para recepcionar las propuestas y sugerencias de la población.


El retiro de la geomembrana fue uno de los pedidos más enérgicos de los colectivos y activistas ambientales huanuqueños que manifestaban su oposición al proyecto en su forma original, ya que consideraban nocivo para la naturaleza de la laguna.


Contaminación con aguas residuales
El nuevo proyecto se viene ajustando para mejorar el estado actual del agua de la laguna. Según declaró el subgerente, el espejo de agua presenta un “alto contenido de contaminación” provocado principalmente por el ingreso de aguas residuales que llegan desde zonas altas del río Higueras.


Medina reconoció que algunas viviendas descargan sus desagües directamente al río, lo que ha generado un fondo lodoso altamente contaminado que, en ocasiones anteriores, fue parcialmente retirado por la Municipalidad Provincial mediante jornadas de limpieza.


Filtros de alta tecnología
En ese contexto, el GOREHCO plantea implementar un sistema de filtros con tecnología especializada. El objetivo, de acuerdo con Medina, es mejorar sustancialmente la calidad del agua hasta alcanzar condiciones adecuadas para permitir el desarrollo de la fauna acuática.


Añadió que, con estas mejoras, eventualmente se podrían permitir actividades deportivas como la natación y se alcanzará altos estándares de purificación que se ha ido perdiendo con el paso de los años.


El subgerente insistió en que el proyecto se encuentra en fase de mejora continua, y que no existe una fecha límite estricta para cerrar la etapa de diseño técnico. Explicó que, si bien hay un plazo preliminar para recepción de observaciones, el expediente seguirá abierto a incorporar sugerencias mientras se consolida el diseño definitivo.


Pedidos inviables
Las modificaciones del proyecto urbano se producen en medio de una creciente controversia social por el futuro de la Laguna Viña del Río. Diversos colectivos ambientalistas de Huánuco han expresado públicamente su desacuerdo con el enfoque recreativo del proyecto y han solicitado que se reoriente hacia un esquema de conservación ecológica integral.


Entre las propuestas difundidas por estos colectivos se encuentran la instalación de un jardín botánico, un mariposario y la creación de senderos interpretativos de bajo impacto. Sin embargo, Medina calificó estas propuestas como técnicamente inviables.


Sostuvo que un jardín botánico o un mariposario restringirían el aforo del lugar y dificultarían el acceso público, lo que, según su posición, contradice la finalidad de convertir la laguna en un espacio de encuentro comunitario.