La inteligencia artificial (IA) emerge como una herramienta con potencial transformador en el ámbito de la salud global, especialmente en regiones con recursos limitados. Esta tecnología, que ha revolucionado diversos sectores, ahora se perfila como un aliado crucial para abordar desafíos sanitarios persistentes en los países más pobres, según expertos y filántropos.
Según el reportaje de Gestión, el magnate Bill Gates, conocido por su labor filantrópica a través de la Fundación Bill y Melinda Gates, ha manifestado su firme convicción en el poder de la IA para revolucionar la atención médica en el mundo, particularmente en aquellos lugares donde el acceso a servicios de salud es limitado.
Gates vislumbra un futuro donde la IA acelere el descubrimiento de nuevos fármacos y vacunas, optimizando la investigación y el desarrollo en el sector farmacéutico. La Fundación Gates, con una inversión multimillonaria en salud global, busca impulsar el uso de la IA en la entrega de medicamentos, haciendo que esta sea más eficiente, rápida y económica. Se estima que la IA puede reducir hasta en un 20% los costos de desarrollo de nuevos medicamentos, según datos de la consultora McKinsey.
El filántropo destaca la importancia de la IA para empoderar a las comunidades más vulnerables. Imaginó un escenario donde una madre en África, utilizando su teléfono móvil y su lengua materna, pueda acceder a consejos médicos personalizados y obtener respuestas a preguntas cruciales sobre su salud y la de su hijo. Este acceso democratizado a la información médica podría tener un impacto significativo en la reducción de la mortalidad infantil y la mejora de la salud materna.
Gates también reconoció que el desarrollo y la implementación de la IA conllevan desafíos y riesgos potenciales. Sin embargo, instó a los gobiernos y a la sociedad en general a no quedarse atrás en esta revolución tecnológica, ya que los países que adopten la IA de manera proactiva estarán mejor posicionados para abordar los desafíos del futuro. Subrayó la necesidad de un diálogo constructivo entre el sector público y las empresas tecnológicas para garantizar que la IA se desarrolle y se utilice de manera responsable y ética.
Además, Gates elogió la cultura filantrópica que prevalece en el sector tecnológico, destacando que muchos líderes de empresas como Microsoft y OpenAI están comprometidos con la donación de gran parte de su riqueza para causas benéficas. Puso como ejemplo a Sam Altman, jefe de OpenAI, quien se ha unido a la iniciativa “Giving Pledge”, comprometiéndose a donar la mayor parte de su fortuna a causas filantrópicas.



