Huánuco enfrenta un nuevo episodio de lluvias extremas que mantiene en alerta a diversas provincias. Según reportes oficiales, se prevén acumulados de precipitaciones cercanos a los 40 milímetros, acompañados de descargas eléctricas y ráfagas de viento de hasta 40 km/h en sectores de Huamalíes, Leoncio Prado, Pachitea y Puerto Inca.
El Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (Senamhi) informó que la temperatura máxima en la región alcanzará los 27 °C, mientras que la mínima descenderá a 15 °C. Asimismo, el índice de radiación ultravioleta será de nivel 15, clasificado como “extremadamente alto”. La entidad recomendó a la población hidratarse constantemente y utilizar bloqueador solar para evitar complicaciones de salud.
Ingemmet identifica cinco zonas críticas
De acuerdo con el Instituto Geológico, Minero y Metalúrgico (Ingemmet), existen cinco zonas críticas en alerta por riesgo de deslizamientos, inundaciones y huaicos. Esta situación amenaza directamente a unas 410 viviendas distribuidas en áreas vulnerables de las provincias afectadas. Las autoridades advirtieron que las lluvias intensas podrían acelerar procesos de remoción de masas, incrementando el peligro para las familias asentadas en laderas y quebradas.
El Instituto Nacional de Defensa Civil (Indeci) exhortó a la ciudadanía a adoptar medidas de prevención frente a las lluvias. Entre sus principales recomendaciones destacan mantenerse hidratado, evitar la exposición prolongada al sol, utilizar ropa ligera y reforzar las viviendas con materiales de seguridad. La institución insistió en que la población debe mantenerse atenta a los avisos oficiales y reportar cualquier emergencia a las autoridades locales de Defensa Civil.
Impacto regional y antecedentes recientes
La vulnerabilidad de Huánuco ante fenómenos naturales se ha visto reflejada en emergencias previas. Autoridades locales de distritos como Hermilio Valdizán y Chinchao han manifestado que los desastres recientes por lluvias intensas han generado daños en vías rurales y cultivos, obligando a municipios a alquilar maquinaria pesada para atender emergencias. Esta situación evidencia la limitada capacidad de respuesta frente a precipitaciones extremas, lo que agrava la preocupación actual de la población.




