Casos de suicidio se incrementan en Huánuco y especialista instan a toma medidas preventivas

La región Huánuco enfrenta un incremento en los casos de suicidio y trastornos de salud mental en los últimos años. Así indicó Mildred Silva Fernández, coordinadora de Salud Mental de la Dirección Regional de Salud (Diresa), por el Día Mundial de Prevención del Suicidio, la cual se celebró ayer.


En ese sentido, exhortó a fortalecer las estrategias de prevención, con énfasis en la detección temprana de signos de riesgo tanto en el entorno familiar como en el educativo.


Según Silva, los cambios bruscos de conducta, el aislamiento social y la baja autoestima son manifestaciones frecuentes que deben llamar la atención de los padres, docentes y comunidades.


En su opinión, identificar estas señales permite derivar oportunamente a los afectados hacia los servicios de salud mental disponibles en la región, lo que puede resultar decisivo para salvar vidas.


Recalcó que ninguna persona está a salvo de sufrir un estado que conlleve a atentar contra su vida. Por eso, pidió estar atentos en los niños y adolescentes que sufren de bullying, violencia familiar, consumo de alcohol y drogas. En adultos con problemas económicos, laborales y enfermedades graves como cáncer. Asimismo, en adultos mayores que sufren de enfermedades crónicas, soledad y falta de apoyo.


Coordinación con escuelas
De acuerdo con la coordinadora, Huánuco dispone de psicólogos en los establecimientos de salud, centros comunitarios de salud mental y unidades hospitalarias de internamiento para casos más graves. Estos espacios, según afirmó, se encuentran preparados para atender patologías como depresión, ansiedad y adicciones, que muchas veces anteceden a los intentos de suicidio.


Silva manifestó que uno de los desafíos más grandes es romper con el estigma de acudir a un psicólogo, pues persiste la idea de que la atención en salud mental está dirigida únicamente a casos extremos.

Aseguró que desde la Diresa se desarrollan capacitaciones dirigidas a docentes, con el objetivo de que puedan identificar señales de alarma en los estudiantes y activar protocolos de apoyo antes de que la situación se agrave.