Perú perdió el invicto en casa ante Paraguay y cerró las Eliminatorias 2026 con derrota, la Albirroja ganó 1-0 en Lima con gol de Matías Galarza y selló su clasificación mundialista. La selección peruana cerró de la peor manera su participación en las Eliminatorias Sudamericanas rumbo al Mundial 2026. En el Estadio Nacional de Lima, la Blanquirroja cayó 1-0 frente a Paraguay, lo que no solo significó su despedida del torneo en la penúltima posición, sino también la pérdida de un invicto histórico como local ante la Albirroja.
El gol definitivo llegó al minuto 78. Matías Galarza, mediocampista de River Plate, controló un centro con el pecho y, sin dejar caer el balón, remató de volea para vencer a Pedro Gallese. El disparo, seco y preciso, dejó inmóvil al portero peruano. Fue un tanto que silenció a los miles de hinchas que habían acudido con la ilusión de ver al equipo cerrar con dignidad un proceso marcado por la irregularidad.
Perú tuvo opciones pero careció de eficacia. Antes de la anotación guaraní, Perú generó varias oportunidades claras. Joao Grimaldo, de los más activos, probó con un cabezazo al 18’ y un desborde que obligó a una espectacular intervención de Orlando Gill. Renato Tapia y Sergio Peña también intentaron de larga distancia, pero sin puntería. Carlos Zambrano, con un frentazo al 61’, rozó el gol, aunque el arquero paraguayo volvió a responder.
El trámite fue parejo hasta el tramo final, cuando Paraguay se mostró más sólido. El equipo dirigido por Gustavo Alfaro apostó por la paciencia, resistió en defensa y aprovechó el error defensivo que derivó en el gol de Galarza. El triunfo fue doblemente histórico: los guaraníes aseguraron su clasificación directa al Mundial y, además, vencieron por primera vez a Perú en Lima por Eliminatorias.
Un cierre con más dudas que certezas
Con la derrota, Perú terminó noveno en la tabla con apenas 12 puntos, solo por encima de Chile. Paraguay, en cambio, sumó 28 unidades y volverá a una Copa del Mundo después de 16 años.
El partido también marcó el final del interinato de Óscar Ibáñez, quien asumió tras la salida de Jorge Fossati. Pese a algunos intentos de renovación, la selección nunca encontró el camino.
La Federación Peruana de Fútbol enfrenta ahora el desafío de replantear un proyecto deportivo que devuelva competitividad y esperanza. El fracaso en estas Eliminatorias obliga a una autocrítica profunda. La pasión de la hinchada sigue intacta, pero el equipo quedó lejos de responder a esas expectativas.




