Abogado y supuesta víctima denuncian que sentencia por violación se basó en acusaciones falsas

El abogado Raúl Orbezo Calderón y su patrocinada, Tiffany Yoshira Espinoza Machuca, aseguraron que las acusaciones de tocamientos y violación contra el padrastro de la joven, Eliud Soto Iglesia, fueron falsas y motivadas por conflictos familiares. Según expusieron, la condena de 35 años de prisión dictada en primera instancia se habría emitido sin valorar la retractación de la denunciante ni otros elementos que —de acuerdo con la defensa— probarían la inocencia del sentenciado.


De acuerdo con Orbezo, el colegiado especializado de Huánuco, integrado por los magistrados que llevaron el caso, “arbitrariamente no le creyeron a la verdad” de la joven. El abogado indicó que la sentencia no consideró que la propia denunciante ya había manifestado que nunca sufrió tocamientos, maltratos ni violación por parte de Soto Iglesia.


Espinoza Machuca, hoy de 21 años, declaró que se retracta de la versión sostenida cuando era menor de edad. “Nunca fui tocada, nunca hubo violación. Todo fue por rechazo hacia la figura de padrastro”, expresó durante sus declaraciones públicas. La joven precisó que fue inducida por su padre y su madrastra para denunciar a Soto Iglesia y que incluso ensayó lo que debía declarar en la Cámara Gesell.
Según señaló, su motivación fue apartar a su padrastro del entorno familiar, pues no aceptaba su rol en la vida de su madre. “Me llevaron, me dijeron qué hacer, yo repetí lo que me habían enseñado. Fue una mentira que ahora me pesa”, manifestó. La joven afirmó que vive con un “cargo de conciencia” y que decidió hablar públicamente porque no quiere mantener lo que considera una acusación injusta.


El abogado Orbezo aseguró que el proceso judicial no valoró adecuadamente la retractación ni las pruebas periciales. Según explicó, los exámenes médicos concluyeron que la joven mantenía relaciones consentidas con sus enamorados, sin evidencias de violación. “Pese a esto, los jueces sentenciaron a 35 años de prisión a un hombre inocente”, manifestó.


El letrado indicó que la familia de Soto Iglesia enfrenta serias dificultades tras la condena, pues él era el principal sustento del hogar. En esa línea, pidió a la Sala de Apelaciones revisar el caso y corregir lo que considera una injusticia. “Lo que exigimos es justicia y verdad, que se evalúe nuevamente la sentencia y se reconozca la inocencia del señor Soto Iglesia”, declaró.


“Quiero que mi verdad sea escuchada, yo misma estoy pidiendo que se considere lo que pasó, porque nunca existió abuso”, señaló. La defensa reiteró que la segunda instancia tiene la oportunidad de reevaluar los hechos y evitar que, según sus declaraciones, se mantenga una condena injusta.