Ondeando banderas palestinas y entonando cánticos, numerosos aficionados se congregaron en la salida de la etapa en Vegadeo para manifestar su apoyo a Palestina y su rechazo a la participación del equipo Israel-Premier Tech. Los manifestantes, ataviados con símbolos propalestinos, expresaron su solidaridad con Gaza, donde, según el reportaje de El País, la Marea Verde organizó un acto en la Plaza de Callao, Madrid, para recordar a las víctimas del conflicto. La iniciativa en Madrid buscó enumerar los nombres de los fallecidos en Gaza, subrayando el impacto humano del conflicto.
Desde que la Vuelta a España se adentró en territorio español, la competición ha trascendido su carácter puramente deportivo, convirtiéndose en un escenario de reivindicación política y social. Las protestas han interrumpido el normal desarrollo de la carrera, como se evidenció en la contrarreloj en Figueres, en Bilbao –donde la meta tuvo que ser adelantada– y en Avilés, donde la salida se retrasó. Este clima de tensión ha generado frustración entre los corredores, quienes deben mantenerse alerta tanto a las condiciones del asfalto como a lo que sucede en los márgenes de la carretera. Un ejemplo claro de esto es lo que le ocurrió a Javier Romo, del Movistar, quien sufrió una caída que le provocó heridas y daños en su indumentaria tras un altercado con un manifestante.
El incidente de Romo se produjo cuando un manifestante, oculto entre la vegetación junto a la carretera, irrumpió en el paso de los ciclistas. Al intentar saltar una zanja, tropezó y cayó, lo que provocó la caída del corredor español y de Planckaert, del Alpecin. La policía detuvo al manifestante y a varios más en las inmediaciones. La presencia del equipo Israel-Premier Tech, propiedad de Sylvan Adams, un multimillonario canadiense conocido por su apoyo a Israel, ha exacerbado las tensiones y las protestas. Como consecuencia, se han minimizado las referencias a Israel en la imagen del equipo, desde el autocar hasta la vestimenta, una medida que, sin embargo, no ha logrado aplacar las manifestaciones. El presupuesto del equipo Israel-Premier Tech para 2024 ascendió a 20 millones de euros.
Las protestas incluso llegaron a afectar las comunicaciones internas de la carrera. En una de las etapas, la frecuencia de Radio Vuelta, utilizada por los equipos y la organización, fue hackeada para difundir mensajes a favor de Palestina. Si bien las autoridades minimizan la gravedad del incidente, calificándolo como un acto relativamente sencillo de realizar, revela la vulnerabilidad de la competición a este tipo de acciones. El recorrido total de la Vuelta a España 2024 abarca 3.265,4 kilómetros. Paralelamente, en redes sociales circuló un comunicado de la Rede Galega Pola Palestina llamando a boicotear la participación del equipo israelí, en sintonía con las demandas del Comité Nacional Palestino de BDS, que exige un boicot deportivo a Israel en competiciones internacionales. La UCI, por su parte, justifica la participación del equipo israelí basándose en los principios del movimiento olímpico. A pesar de los incidentes y las tensiones, la Vuelta a España continuó su curso, y Mads Pedersen se alzó con la victoria en la etapa de Monforte de Lemos. La primera edición de la Vuelta a España se celebró en 1935. Vingegaard, líder de la carrera, expresó que la atención que buscan los manifestantes parece no ser suficiente para su causa, lo que explica la persistencia de sus acciones.




