La selección nacional se despidió de sus opciones en Montevideo, superada con claridad por un equipo uruguayo que dominó de principio a fin
Montevideo fue el escenario del duro desenlace para la selección peruana. Este jueves, en el Estadio Centenario, Perú cayó por 3-0 ante Uruguay en un partido decisivo por la fecha 17 de las Eliminatorias Sudamericanas al Mundial 2026. Con esta derrota, el equipo dirigido por Óscar Ibáñez quedó sin opciones de acceder al repechaje, sellando su eliminación de forma anticipada.
Desde el inicio del encuentro, la “Celeste” impuso condiciones. A los 14 minutos, Rodrigo Aguirre abrió el marcador con un certero cabezazo tras ganarle la posición a Renzo Garcés. El tanto tempranero marcó el rumbo del partido: Uruguay se adueñó del balón y mostró una notoria superioridad en todos los sectores del campo.
Perú no tuvo reacción ni variantes ofensivas
Perú intentó responder con algunos remates aislados de Quevedo y Yotún, pero ninguno logró inquietar seriamente al portero Sergio Rochet. Los errores en salida y la falta de cohesión en el mediocampo facilitaron el dominio del equipo local, que encontró espacios para atacar constantemente por los costados.
En el complemento, pese a los cambios realizados por el técnico nacional —ingresaron Peña, Grimaldo, Concha y Pretell—, el desarrollo del partido no varió. Giorgian De Arrascaeta amplió la ventaja al minuto 58 tras una jugada colectiva bien trabajada por Uruguay. El volante fue una pesadilla constante para la zaga peruana, que nunca logró contener sus avances.
El tercer gol llegó a los 80 minutos, obra de Federico Viñas, quien definió cruzado ante un Gallese que poco pudo hacer. Para entonces, Perú ya lucía resignado, sin respuesta física ni anímica frente al vendaval uruguayo.
Eliminación prematura y señales preocupantes
Con esta derrota, Perú quedó sin chances matemáticas de alcanzar el repechaje, objetivo mínimo trazado para esta campaña. El equipo nacional suma apenas 10 puntos en 17 fechas, con una de las peores campañas en la historia reciente de las Eliminatorias.
Aunque Óscar Ibáñez había asumido con la consigna de renovar el grupo y recuperar la identidad de juego, lo cierto es que la selección ha mostrado una alarmante falta de contundencia ofensiva, fragilidad defensiva y escasa reacción táctica.
El proceso ahora se encamina hacia una necesaria reestructuración. Con una última fecha por jugar, la Federación Peruana de Fútbol deberá evaluar el futuro del comando técnico y replantear el rumbo para el próximo ciclo clasificatorio.




