Acusan a Marco Rubio de lógica nazi y gangsteril tras señalar a Maduro como fugitivo

El régimen de Nicolás Maduro respondió con dureza a las recientes declaraciones del secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, quien durante una visita a Quito calificó al mandatario venezolano como un “fugitivo de la justicia estadounidense” por delitos de narcotráfico. El canciller Yván Gil rechazó las acusaciones y aseguró que el funcionario norteamericano recurre a una “lógica nazi y gangsteril” para desacreditar los informes internacionales que respaldan la lucha de Venezuela contra el crimen organizado.

Defensa con datos de la ONU

Gil sostuvo que Rubio ignora deliberadamente los reportes de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC), los cuales ubican la participación de Venezuela en apenas un 5 % del tráfico mundial de estupefacientes. Afirmó, además, que el país no posee cultivos ilícitos desde hace décadas y que mantiene operativos permanentes contra las mafias del narcotráfico.

“Rubio no solo ataca a Venezuela, también agrede a la ONU y desacredita la evidencia científica con el único propósito de inventar enemigos y fomentar el odio”, dijo el canciller, quien acusó a Washington de usar este tipo de discursos para ocultar sus propios fracasos internos.

El contexto de la gira de Rubio

Las declaraciones del secretario de Estado se produjeron durante su visita oficial a Ecuador, donde además de acusar a Maduro, incluyó a las bandas Los Lobos y Los Choneros en la lista de organizaciones terroristas. Rubio también anunció un paquete de casi 20 millones de dólares en asistencia para reforzar la seguridad ecuatoriana y sugirió la posibilidad de instalar bases militares estadounidenses en la región, algo que Caracas considera una amenaza directa.

Choque diplomático creciente

El Gobierno venezolano denunció que las palabras de Rubio forman parte de una “estrategia de guerra psicológica y política” contra Caracas. “Se pretende construir una narrativa falsa que criminaliza a Venezuela y, al mismo tiempo, justifica intervenciones extranjeras en América Latina”, afirmó Gil.

Por su parte, Rubio insistió en que el régimen de Maduro representa un peligro para la seguridad regional y reafirmó que seguirá impulsando sanciones y medidas diplomáticas hasta que, según dijo, “Venezuela vuelva a la senda democrática”.

Tensiones regionales

El cruce de acusaciones se suma a un clima de creciente tensión entre Caracas y Washington, en momentos en que Venezuela acusa a Estados Unidos de manipular pruebas sobre el narcotráfico y de alentar operaciones militares conjuntas en Sudamérica. Rusia y otros aliados de Maduro ya han advertido que una eventual presencia militar norteamericana en Ecuador incrementaría la inestabilidad regional.