Retorno de pobladores a 30 de Julio y Milagritos expone a 120 familias por posibles colapsos
Las autoridades de gestión de riesgos han lanzado una nueva advertencia sobre el riesgo inminente de deslizamientos y derrumbes en el centro poblado de Ayancocha, en la provincia de Ambo, donde varias familias están regresando a ocupar viviendas en los barrios 30 de Julio y Milagritos, zonas que fueron oficialmente evacuadas y declaradas inhabitables tras el colapso parcial del cerro registrado el pasado 4 de junio.
Según informó Erick Segura Titto, director de la Oficina Desconcentrada del Instituto Nacional de Defensa Civil (Indeci) en Huánuco, estos sectores fueron clasificados como zonas de “riesgo muy alto no mitigable”, condición que prohíbe expresamente su ocupación por tratarse de un terreno inestable. “Un sismo o las lluvias intensas proyectadas desde noviembre podrían activar nuevamente el cerro y provocar un nuevo deslizamiento. El peligro es real y no ha desaparecido”, advirtió el funcionario.
De acuerdo con lo manifestado por Indeci, aunque en su momento todas las familias fueron evacuadas a tiempo y no se reportaron víctimas mortales, la emergencia no ha concluido. El retorno informal de moradores a sus antiguos terrenos agrava el escenario de vulnerabilidad. “Estamos viendo cómo se están volviendo a habitar zonas que, incluso, fueron consideradas para remate o abandono definitivo por su nivel de riesgo”, explicó Segura.
Zonas vuelven a ser ocupadas
Las zonas afectadas no solo fueron evacuadas, sino que también quedaron sujetas a restricciones legales. El funcionario confirmó que en las semanas posteriores al derrumbe se iniciaron procesos para rematar o declarar en abandono los lotes de los barrios siniestrados, con el objetivo de evitar la reocupación. Sin embargo, la presión de las necesidades básicas y la falta de una solución definitiva estarían empujando a varias familias a retomar sus antiguos espacios, a pesar del riesgo conocido y documentado.
“Nos preocupa que algunos vecinos están reconstruyendo sus viviendas en un terreno donde la amenaza geológica no ha sido eliminada ni contenida. Esto contradice toda recomendación técnica”, insistió Segura.
Indeci ha reiterado que cualquier reactivación del cerro —como la ocurrida en junio— podría tener consecuencias fatales, especialmente si la población se encuentra nuevamente asentada en la zona de impacto. El Senamhi ha pronosticado la llegada de lluvias intensas a partir de noviembre, lo que, sumado a un eventual movimiento sísmico, podría desencadenar un nuevo episodio de colapso.
Comité de Reasentamiento no avanza
A pesar de la gravedad de la situación, la respuesta institucional no ha mostrado avances decisivos. Según indicó Segura, el Comité de Reasentamiento Poblacional fue instalado formalmente en Ambo, pero hasta la fecha no se ha definido si el proceso continuará. “La municipalidad aún no ha tomado una decisión clara. La inacción solo agrava el riesgo”, señaló.
Mientras tanto, 29 familias damnificadas han recibido el Bono de Arrendamiento para Emergencias (BAE), un subsidio temporal para alquiler de vivienda fuera del área afectada. No obstante, el funcionario recordó que este beneficio está sujeto a una condición: no retornar a las zonas de riesgo. Si lo hacen, pierden el derecho al bono. “Es una regla clara. No puede haber convivencia entre subsidios para reubicación y ocupación de terreno prohibido”, explicó.
Dato
La falta de claridad y acción ha generado un clima de incertidumbre entre las familias afectadas. Por un lado, la reubicación definitiva no avanza; por otro, la permanencia en albergues o viviendas temporales genera desgaste económico y emocional. Esta situación estaría provocando que algunas personas decidan arriesgarse y volver al cerro, pese a la amenaza latente.




