Un testigo clave bajo la lupa
El nombre de José Antonio Plejo Malpartida, conocido en el mundo del hampa como “Plejo”, volvió a los titulares tras ser señalado como presunto implicado en el asalto al tráiler cargado con 688 sacos de arroz ocurrido el 16 de agosto en Carpish, Huánuco, donde fue asesinado el chofer Luis Carlos Chuquín Chávez (59). Sin embargo, en entrevista con la prensa, Plejo negó tajantemente cualquier participación en el hecho violento.
Relación con el exregidor de Pillco Marca
Según declaró, su única vinculación con el caso fue el contacto con Wille Andrés Espinoza Benancio, exregidor de Pillco Marca, a quien reclamaba una deuda económica de más de 50 mil soles. “Los mensajes y llamadas que dice tener son porque lo llamaba borracho para cobrarle, pero no van a encontrar ninguna conversación donde nos pongamos de acuerdo en un robo”, sostuvo Plejo.
Ofrecimiento de arroz de dudosa procedencia
Malpartida relató que, semanas antes del atraco, Espinoza le ofreció vender arroz de dudosa procedencia para saldar la deuda pendiente, propuesta que rechazó. “Yo le respondí que no quería meterme en eso. Le advertí que conmigo no contara, porque no quería problemas ni con la policía ni con la prensa”, agregó.
Rechazo a acusaciones de amenazas
Uno de los puntos más controversiales es la versión de Espinoza, quien afirmó que Plejo lo amenazó con un arma de fuego. Al respecto, el implicado fue contundente: “Es ilógico. ¿Cómo alguien puede conducir amenazado con pistola habiendo policías en el óvalo Esteban Pavletich? Tengo un video que presentaré a la Fiscalía donde él me saluda y me abraza. Una persona amenazada no actúa así”.
Negación de vínculo familiar en el caso
Plejo también defendió a su hijo mayor, quien habría sido implicado en el testimonio de Espinoza. “Lo acusa por rencillas personales, porque una vez le reclamó una deuda y lo golpeó. Mi hijo nada tiene que ver”, remarcó.
Un pasado que lo persigue
El exconvicto reconoció que su historial delictivo lo hace vulnerable a ser señalado: “Sé que por mi pasado me van a involucrar en cualquier cosa, pero en este caso no participé”. Recordó que enfrentó procesos por robo agravado, tráfico de drogas, tenencia ilegal de armas y extorsión, aunque insistió en que ahora busca rehacer su vida. “Tengo dos hijas que son mi razón de cambio. Abrí un lavadero y estaba trabajando honradamente”, afirmó.
Fiscalía continúa con las pesquisas
Mientras tanto, las investigaciones de la Fiscalía siguen su curso para determinar la responsabilidad de todos los implicados en el asalto y homicidio. La población exige justicia para la familia del transportista asesinado, en un caso que ha conmocionado a toda la región.




