La Cámara de Comercio e Industrias de Huánuco ha cumplido cien años de vida institucional. Este aniversario no se reduce a una celebración simbólica; es la confirmación de una trayectoria sostenida en la defensa de los empresarios y, a la vez, en el servicio a la ciudadanía. En estos cien años, los líderes que han presidido la institución —todos ellos empresarios— han dejado una huella loable, construyendo un espacio de representación que trasciende el ámbito privado para contribuir al desarrollo regional.
En este tiempo, la Cámara ha sido más que un gremio: se ha convertido en un actor social que ha acompañado a la población en momentos decisivos. Su voz independiente, muchas veces crítica frente a la inacción estatal, ha sido clave para exigir mejoras en infraestructura, servicios básicos y condiciones de inversión que benefician no solo a los afiliados, sino a la comunidad en su conjunto. Esa postura debe mantenerse intacta: una institución firme, sin ataduras políticas, con la mirada puesta en el progreso de Huánuco.
La actual gestión ha dado un paso significativo con la construcción del tercer piso de su local institucional, ubicado en las inmediaciones de la plaza de armas. Este nuevo espacio moderno no solo es un símbolo de crecimiento, sino también un legado tangible de visión y compromiso con el futuro. Es, además, un punto de encuentro que permitirá fortalecer la red de empresarios, emprendedores y ciudadanos que encuentran en la Cámara un respaldo técnico y organizativo.
Resulta oportuno reconocer el trabajo de los expresidentes que, a lo largo de décadas, han mantenido viva la misión de la institución. Cada gestión ha sumado desde su contexto: algunos impulsando reformas tributarias, otros fortaleciendo la capacitación empresarial o promoviendo la integración regional. Esa continuidad ha permitido que hoy Huánuco cuente con una Cámara consolidada, respetada y capaz de dialogar con autoridades nacionales en defensa de los intereses regionales.
Pero el centenario no solo invita a mirar atrás. El reto hacia adelante es mayor. La Cámara está llamada a seguir liderando debates sobre competitividad, innovación y conectividad, temas claves para una región que busca insertarse en mercados más amplios. La voz de los empresarios debe continuar señalando los vacíos que frenan el desarrollo, y proponiendo alternativas que equilibren inversión privada con bienestar ciudadano.
Celebrar cien años de historia es también renovar compromisos. Huánuco necesita de instituciones sólidas, independientes y con visión de futuro. La Cámara de Comercio e Industrias, con su centenaria experiencia, está en condiciones de seguir siendo un referente. Su rol, hoy más que nunca, es mantener la firmeza, defender al empresariado y servir a la región con la misma convicción con la que fue fundada en 1925.




