Isi Palazón valora la honestidad del árbitro tras reconocer su equivocación en el penalti sobre Lamine.

El empate entre el Rayo Vallecano y el Barcelona dejó un sabor agridulce en ambos bandos, marcado por la actuación destacada del portero azulgrana Joan García, la polémica arbitral y la autocrítica del técnico Hansi Flick sobre el rendimiento colectivo de su equipo. El encuentro, correspondiente a la jornada liguera, evidenció las carencias de un Barcelona en “transición” que, a pesar de contar con individualidades brillantes, aún no logra encontrar la solidez y el juego cohesionado que se espera de un equipo de su calibre. La falta de conexión entre líneas y los errores no forzados fueron una constante, poniendo en aprietos a una defensa que se vio superada en varias ocasiones por el empuje del Rayo.

El partido estuvo marcado por la controversia arbitral, y según el reportaje de El País, el propio colegiado, Mateo Busquets, había advertido a los entrenadores sobre problemas de comunicación con la sala VOR antes del inicio del encuentro. Esto añadió un elemento de incertidumbre al desarrollo del juego, especialmente en la jugada que derivó en el penalti favorable al Barcelona.

La jugada polémica, un choque entre Pep Chavarría y Lamine Yamal, “desencadenó las protestas” del Rayo Vallecano, cuyo capitán, Isi Palazón, expresó su frustración tras el partido. Palazón lamentó la decisión arbitral y sugirió una tendencia en contra de su equipo, recordando episodios similares de la temporada anterior. La controversia se vio exacerbada por los problemas técnicos con el VAR, que impidieron la revisión inmediata de la jugada, generando críticas tanto por parte de los jugadores como de los entrenadores. Iñigo Pérez, técnico del Rayo, abogó por la suspensión de partidos en caso de fallos en el VAR, mientras que Frenkie De Jong calificó la situación de “poco seria”. Flick, por su parte, se limitó a señalar la necesidad de “igualdad de condiciones” para todos los equipos.

Más allá de la polémica arbitral, el foco se centró en el rendimiento del Barcelona. Flick no ocultó su insatisfacción con el juego de su equipo, reconociendo los numerosos errores cometidos y la falta de control del partido. El técnico alemán hizo hincapié en la necesidad de “trabajar unidos” y evitar que los egos individuales afecten al rendimiento colectivo. Lamine Yamal, por su parte, admitió la falta de intensidad y la dificultad del campo, llamando a aprender de los errores y recuperar el nivel mostrado la temporada pasada. En este contexto, la figura de Joan García emergió como un rayo de esperanza. El joven portero, que debutaba en la portería azulgrana, realizó seis paradas clave que evitaron la derrota de su equipo. Su actuación fue elogiada por Flick, quien reconoció su valía y su contribución al resultado.