El Atlético se desmorona: el empate ante el Alavés es la antesala de su caída.

La temporada del Atlético de Madrid ha comenzado con señales preocupantes, evidenciando dificultades tanto en la solidez defensiva como en la eficacia ofensiva. Los recientes empates ante el Espanyol y el Elche, sumados a la derrota inicial contra el Cornellá, han generado dudas sobre la capacidad del equipo para competir consistentemente. El rendimiento actual dista mucho de las expectativas, especialmente considerando el talento individual de la plantilla y las aspiraciones del club en esta campaña. La falta de contundencia en ambas áreas del campo, defensiva y ofensiva, se ha traducido en una alarmante pérdida de puntos.

“Rendimiento” inconsistente

Según el reportaje de El País, este Atlético no se sostiene, mostrando debilidades que se hicieron evidentes en el empate reciente contra el Alavés. El equipo, que se adelantó en el marcador, no logró mantener la ventaja, cediendo puntos importantes en su lucha por los puestos de vanguardia. La incapacidad para asegurar la victoria, después de ponerse por delante, es un síntoma de los problemas que aquejan al conjunto rojiblanco.

El análisis del partido revela que, a pesar de adelantarse en el marcador gracias al gol de Giuliano Simeone – un joven valor llamado a consolidarse tras su buena campaña anterior – el equipo no supo “administrar la ventaja”. En apenas dos minutos, una falta de Marcos Llorente desencadenó una serie de errores defensivos que culminaron en un penalti, transformado por Carlos Vicente, que igualó el encuentro. Este fallo expone la fragilidad defensiva del equipo, que ha encajado cuatro goles en los tres primeros partidos. En el centro del campo, la pareja formada por Antonio Blanco y Carlos Benavídez superó a Cardoso y Barrios, evidenciando la falta de equilibrio y solidez en la zona medular.
Los problemas en el “ataque” también son notables. Julián Álvarez, la estrella del equipo, no está pasando por su mejor momento, mostrando dificultades tanto en la finalización como en la creación de juego. Su frustración es evidente, bajando a zonas intermedias en busca de balones limpios, pero sin lograr generar ocasiones claras de gol. La falta de conexión entre los centrocampistas y los delanteros dificulta la fluidez ofensiva del equipo. A pesar de los cambios introducidos por Simeone en la segunda mitad, con la entrada de Griezmann, Gallagher y Ruggeri, el equipo no logró encontrar el camino hacia la victoria. Un cabezazo de Sorloth y un remate de Griezmann al poste fueron las ocasiones más claras, pero la “imprecisión” y la falta de contundencia en los metros finales impidieron que el Atlético sumara los tres puntos.