Ayuso responde a detractores con despliegue de logros.

La Vuelta a España, una de las grandes citas del ciclismo mundial, está siendo testigo de una estrategia calculada por parte de Jonas Vingegaard, quien aparenta una calma estratégica. Su actitud, aparentemente despreocupada, contrasta con el fervor del equipo UAE Emirates, especialmente tras su victoria en la contrarreloj por equipos. Esta victoria colectiva, sumada a los triunfos individuales de Jay Vine y Juan Ayuso, ha inyectado una considerable dosis de confianza al equipo emiratí. El ciclismo moderno se caracteriza por la preparación meticulosa y las tácticas de equipo afinadas. El reciente Tour de Francia, ganado por Vingegaard, marcó un nuevo estándar en la intensidad de la competición.

Después de su victoria en la etapa de Andorra a Cerler, Ayuso festejó llevándose los dedos a los oídos, en un claro gesto de reivindicación, según el reportaje de El País. El triunfo de Ayuso en la etapa de montaña es especialmente notable dada su declaración previa de no encontrarse en la mejor forma física. Este aparente juego del gato y el ratón, combinado con su explosivo desempeño, ha generado un gran interés en su evolución durante la competición. La etapa entre Andorra y Cerler prometía ser decisiva, dadas sus características orográficas.

La etapa de Andorra a Cerler, un verdadero desafío para los ciclistas, se caracterizó por su exigente perfil montañoso. El recorrido, salpicado de puertos de montaña y descensos vertiginosos, puso a prueba la resistencia y la habilidad de los participantes. El paisaje, dominado por la inmensidad de los riscos, la vegetación exuberante y la pureza del aire, ofrecía un contraste visual con la dureza del trazado. Las carreteras estrechas y el asfalto que constantemente apuntaba hacia el cielo convirtieron la jornada en un auténtico calvario para las piernas. La altimetría de la etapa, con sus constantes cambios de pendiente, propiciaba las fugas, especialmente para los escaladores.

En este contexto, Jay Vine volvió a destacar al integrarse en la fuga, esta vez con el objetivo de apoyar a Ayuso. La estrategia del UAE Emirates se hizo evidente cuando Ayuso atacó en las primeras rampas del Port del Cantó, sorprendiendo a sus rivales. “Un corredor del Visma me había dicho que no me dejarían irme en la fuga, que todavía pensaban que podía luchar por la general. Así que decidí inmolarme en la primera subida e irme por patas. Pero en la primera hora de carrera, que la he hecho solo, he sufrido mucho”, reconoció Ayuso. A pesar de la presencia de otros corredores fuertes en la fuga, como Quinn, Howson, Tejada, Frigo y Raúl García Pierna, el pelotón se mostró relativamente pasivo, permitiendo que Ayuso y sus compañeros de fuga abrieran una brecha considerable. La actitud del equipo Visma, que no asumió la responsabilidad de perseguir la fuga, favoreció los intereses del UAE Emirates.

El equipo Bahrain, liderado por Tréen, asumió la tarea de controlar el pelotón, pero su ritmo no fue suficiente para neutralizar la fuga. Ayuso, demostrando una gran fortaleza, atacó de nuevo en las rampas finales hacia la estación de esquí de Cerler, dejando atrás a sus compañeros de fuga y asegurando la victoria de etapa. Mientras tanto, Vingegaard se mantuvo bajo control, vigilando de cerca a sus principales rivales, como Ciccone, Almeida y Bernal. La etapa de Andorra a Cerler, marcada por el triunfo de Ayuso y la estrategia del UAE Emirates, representa un punto de inflexión en la Vuelta a España, donde la lucha por el maillot rojo se intensifica y las estrategias de equipo cobran una importancia crucial. La Vuelta a España es un evento con una rica historia, remontándose a 1935.